Salvoconductos oficiales, falsos cargos como “asesoras” y viajes pagados mientras millones de españoles estaban confinados
La política española vuelve a sacudirse por un escándalo mayúsculo que golpea de lleno al corazón del Sanchismo. Sí, ese de «soy feminista porque soy socialista«. Según ha desvelado en exclusiva El Español, el exministro de Transportes José Luis Ábalos habría utilizado su posición en el Gobierno para organizar encuentros sexuales con prostitutas durante viajes oficiales, incluso en los momentos más duros de la pandemia, cuando los ciudadanos tenían restringida su movilidad.
Los hechos se remontan a abril de 2021. Ábalos viajó a Santiago de Compostela para mantener una reunión institucional con el entonces presidente gallego, Alberto Núñez Feijóo. Sin embargo, siempre según la información publicada, la agenda oficial ocultaba un episodio mucho más turbio: la organización de un supuesto trío con dos mujeres trasladadas expresamente para la ocasión.
Prostitutas con recursos públicos
Lo más grave no sería únicamente la conducta privada del entonces ministro, sino el presunto uso de recursos públicos y estructuras del Estado para facilitar estos encuentros. De acuerdo con los documentos y mensajes revelados, el Ministerio de Transportes habría emitido salvoconductos oficiales para permitir el desplazamiento de las mujeres en pleno cierre perimetral por la Covid-19.
Estos permisos, firmados y sellados por la jefa de la Secretaría del Ministerio, identificaban a las mujeres como “asesoras externas”, una calificación que, según la información, sería falsa. Mientras millones de españoles no podían visitar a sus familias o desplazarse libremente, el entorno del ministro supuestamente garantizaba viajes, alojamiento y cobertura administrativa para fines personales.
La logística a cargo de Koldo
La logística habría sido organizada por Koldo García, asesor de máxima confianza de Ábalos, quien coordinó desplazamientos, reservas hoteleras y contactos. Los mensajes intervenidos reflejarían una dinámica habitual, con selección previa de las mujeres mediante fotografías y criterios fijados por el propio ministro.
La noche del 8 al 9 de abril, las dos mujeres se alojaron en un hotel de Santiago, donde, según los chats, mantuvieron un encuentro con Ábalos hasta la madrugada. Apenas unas horas después, el ministro acudía a su reunión oficial con Feijóo, proyectando una imagen institucional completamente ajena a lo sucedido horas antes.
Este episodio se suma a otras revelaciones recientes que apuntan a un patrón de comportamiento reiterado durante viajes oficiales, siempre bajo el paraguas del Ministerio y con la participación de su círculo más cercano.
Silencio del PSOE
El caso plantea interrogantes de enorme calado: desde el posible uso fraudulento de documentación oficial hasta la degradación de las instituciones públicas en beneficio personal. También reabre el debate sobre los controles internos en el Gobierno y la responsabilidad política de quienes formaron parte del mismo.
Por ahora, el silencio en el entorno socialista contrasta con la magnitud de unas revelaciones que, de confirmarse, supondrían uno de los mayores escándalos políticos de los últimos años en España.













