Abascal llama a la «reconstrucción nacional» frente a la “mafia corrupta” de Sánchez y la “estafa” del PP; Garriga pide llevar en volandas a Carlos Pollán
VOX ha puesto el broche final a su campaña para las elecciones de Castilla y León con el acto político más multitudinario de toda la legislatura.
Miles de personas, con la imprescindible presencia de LA BANDERA que ha retransmitido todo el mitin, abarrotaron la plaza y los aledaños del auditorio en Valladolid, superando todas las previsiones y marcando un récord de asistencia que el propio Santiago Abascal definió como “ni de socialistas rojos ni de socialistas azules”. “Esto no basta –advirtió el presidente nacional de VOX–; hay que refrendarlo este domingo en las urnas”.
En un discurso apasionado y directo, Abascal agradeció en primer lugar al candidato regional, Carlos Pollán, “que ha recibido fuego enemigo y amigo” y ha protagonizado “una campaña excepcional”. Extendió el reconocimiento a todos los candidatos que “se han batido el cobre”, a la Policía Nacional, policías locales y Guardia Civil, y a los miles de voluntarios que han llenado plazas y auditorios en toda la comunidad. “Eso hace más llevadero soportar la criminalización y los insultos”, reconoció.

Abuelos, mujeres y chavalería
El líder de VOX tuvo palabras especiales para los abuelos: “Decían que no confiaban en VOX, que no éramos capaces de cambiar el voto… pero he visto otra cosa. No os habéis dejado comprar por migajas; gracias por vuestra valentía”.
También dirigió un mensaje a las mujeres: “A esas que decían que VOX es contrario a las mujeres: no os vamos a traicionar. Nadie nos va a explicar cómo querer, apoyar y proteger a las mujeres”. Criticó duramente la ley del ‘sí es sí’ y la inmigración islamista.
Abascal dedicó un emotivo párrafo a la “chavalería” de toda España, muchos de ellos menores que aún no pueden votar: “Sin ellos no seríamos tantos. Los llaman ‘fachavales’… Es lamentable que escuchen tantas preocupaciones en sus casas y tengan dificultades para llegar a final de mes”.
Además, enumeró los más de 30 pueblos y ciudades visitados –Peñafiel, Pesquera, Soria, Lerma, Aranda del Duero, Ponferrada, Cacabelos, Palencia, Cigales, Ciudad Rodrigo, Benavente, Segovia, Arévalo, Salamanca, Rueda, Zamora, Tordesillas, Burgos y un largo etcétera– para subrayar que VOX ha levantado “las banderas de sus principios y de los problemas reales”.
El tono se endureció al hablar de la política nacional. “Con el PSOE no hablamos, no saludamos a Sánchez, ni le damos los buenos días”, exclamó, provocando gritos de “¡Pedro Sánchez, hijo de puta!” entre el público. “Aquí se juega cuál va a ser la fuerza de VOX para que las cosas cambien. Si es pequeña, el PP incumple; si es grande, las cosas van a cambiar de lo lindo”.
Abascal presentó a VOX como “fuerza de contención y destrucción de la mafia corrupta de Sánchez”, recordando los casos de gasto en “fulanas y drogas”, el tráfico de mascarillas, los “crímenes de Adamuz” y las “saunas del suegro”. También denunció la “estafa de Feijóo”, que pacta políticas verdes, de género e inmigración.
Frente a la mafia y a la estafa
“Nos jugamos España frente a la mafia y la estafa”, insistió. Defendió la “política de salvación nacional” y la “gran tarea de reconstrucción” sin “disfraces de separatistas”. Criticó la cesión de soberanía a Bruselas, catalanes y vascos, y la demolición de “las paredes de nuestra patria” por la inmigración masiva.
Reclamó soberanía alimentaria para el campo frente al “fanatismo climático” que arruina a ganaderos y agricultores, y rechazó acuerdos como el de Mercosur. “Los impuestos de los españoles no pueden financiar extravagancias en África o América”, sentenció.
Abascal cerró con un mensaje de compromiso: “La gente nos dice ‘no nos defraudéis’. Nosotros no lo haremos: lo que decimos es lo que pensamos. VOX no viene a hablar de ideologías; nos mueve el amor a España y la defensa de los españoles. No tenemos miedo de llamar patria a España”.
Advirtió de la “nueva islamización” y dejó claro que “estar en el gobierno no basta: queremos gobernar para cambiar las cosas”. Ofreció “tender la mano para crear una alternativa, medida a medida, con garantías y plazos”, pero advirtió que VOX será “celoso y contundente” en las negociaciones.
Ignacio Garriga
Antes, el vicesecretario general, Ignacio Garriga, tomó la palabra para pedir que la gente “lleve en volandas con sus votos al candidato Carlos Pollán”.
Destacó el “esfuerzo e ilusión” de la campaña, el “mensaje de tú a tú” y la “ola de sentido común” que lidera Abascal. “Hemos llegado hasta el último pueblo para decir la verdad sobre las dificultades para llegar a fin de mes, la vivienda, la inseguridad y el empleo juvenil”, afirmó.

Garriga subrayó que VOX crece porque ofrece “un proyecto nacional que quiere cambiar España de arriba abajo”, con “unidad de mensaje y compañerismo”, frente al bipartidismo que “hace lo mismo”. “No venimos a colocar amigos para robar: aquí hay hombres y mujeres nobles dispuestos a recuperar todo lo que os han robado y destruido”, concluyó, defendiendo al campo, al mundo rural, a los autónomos y denunciando la ausencia de ayudas a los afectados por los incendios frente a la inmigración irregular que “delinque y acosa a las mujeres”.
Con este acto histórico, VOX encara las elecciones del domingo convencida de que su fuerza será decisiva no solo en Castilla y León, sino en el rumbo nacional. “A partir del domingo está todo por hacer”, resumió Abascal. La cita está en las urnas.
(4) Cierre de campaña VOX en VALLADOLID – YouTube












