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Sigue en busca el agresor sexual de Castellón que se quitó la pulsera: debía ingresar en prisión el 9 de abril

El agresor sexual múltiple cuya desaparición generó alarma en Castellón tras quitarse la pulsera telemática continúa en paradero desconocido varias semanas después, sin que por el momento las fuerzas de seguridad hayan logrado dar con su rastro. La orden de búsqueda y captura sigue activa desde principios de abril, cuando el condenado incumplió la citación judicial que debía culminar con su ingreso en prisión.

El fugitivo, Vicente L. G., de 45 años, tenía que comparecer el pasado 9 de abril ante la autoridad judicial para comenzar a cumplir una condena de ocho años de cárcel por delitos de agresión sexual y amenazas. Sin embargo, no acudió a la cita y, según se ha podido reconstruir posteriormente, se quitó el dispositivo de control telemático que portaba, lo que permitió su desaparición. La última vez que fue visto fue el día anterior en Castellón de la Plana, y desde entonces no se ha vuelto a tener constancia de su paradero.

La Audiencia Provincial de Castellón dictó de inmediato una orden de búsqueda, detención e ingreso en prisión, mientras que asociaciones como SOS Desaparecidos han difundido su imagen y datos físicos para facilitar su localización. Según estas descripciones, se trata de un varón de aproximadamente 1,85 metros de altura, complexión atlética, pelo castaño y ojos marrones, considerado potencialmente peligroso por su historial delictivo.

La condena que debía empezar a cumplir está relacionada con una agresión sexual a una joven a la que abordó mediante una falsa oferta de trabajo. Según los hechos probados, tras ganarse su confianza, la sometió mediante amenazas, generando en la víctima una situación de miedo continuado. La mujer sufrió un importante impacto psicológico, con diagnóstico de estrés postraumático, y se vio obligada a cambiar de residencia en varias ocasiones para evitar nuevos contactos con su agresor.

PELIGROSO AGRESOR SEXUAL

No se trataba de un hecho aislado. El condenado acumulaba antecedentes por otros delitos de gravedad, entre ellos una agresión sexual a una menor de edad y episodios de coacciones y chantaje relacionados con material íntimo. En varios de estos casos, utilizaba supuestas conexiones con organizaciones o instituciones para intimidar a sus víctimas y reforzar las amenazas.

Desde su desaparición, la investigación sigue abierta y no se descarta ninguna hipótesis sobre su posible paradero. Las fuerzas de seguridad mantienen activo el dispositivo de búsqueda, mientras se insiste en la importancia de la colaboración ciudadana para localizarlo. La fuga ha reavivado además el debate sobre la eficacia de los sistemas de control telemático en agresores reincidentes, especialmente en casos con perfiles de riesgo elevado.

Por el momento, no se han producido avances en la localización del fugitivo de Castellón y la causa continúa en curso a la espera de su detención.

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