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Adelgazar con Ozempic y Saxenda conlleva riesgos para la salud

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Estos medicamentos se usan en el tratamiento de la diabetes tipo 2, pero se han viralizado en redes sociales. Entre sus efectos secundarios: problemas gastrointestinales o pancreatitis

Se habla de ellos como esos ‘medicamentos milagro’ o esas ‘inyecciones para adelgazar’. Ozempic y Saxenda son fármacos que se han puesto de moda y se han virilizado en redes como TikTok gracias a influencers que hablan de sus efectos milagrosos: provocan ausencia de apetito y por tanto ayudan a adelgazar. Tanto es así que a veces hay escasez en las farmacias especialmente para los que lo necesitan: enfermos de diabetes.

Estos medicamentos imitan el funcionamiento de una hormona, la GLP-1, que se segrega a nivel intestinal cuando ingerimos comida y cuya función más importante es regular los niveles de las dos hormonas implicadas en el control de la glucosa en sangre: la insulina y el glucagón.

La GLP-1 aumenta los niveles de insulina y disminuye los niveles de glucagón, lo que se traduce en una disminución de los niveles de azúcar en sangre. Además, retrasa el vaciado gástrico y genera sensación de saciedad.

Para el tratamiento de la diabetes tipo 2

Tanto Ozempic como Saxenda (y otros fármacos como Wegovy, Trulicity o Bydureon) son inyectables destinados al tratamiento de la diabetes tipo 2. Dentro de este grupo, Saxenda (cuyo principio activo es la liraglutida) y Wegovy (cuyo principio activo es la semaglutida) están autorizados por la Agencia Europea del Medicamento (EMA) para el tratamiento de la obesidad y el sobrepeso.

Como indica la Agencia Española de Medicamentos, Ozempic, Trulicity y Bydureon se utilizan para disminuir los niveles de azúcar en sangre y mejorar el control glucémico en adultos con diabetes mellitus tipo 2, mientras que Saxenda se receta a pacientes con obesidad o sobrepeso con un IMC de 30 kg/m2 o superior.

Posibles graves efectos secundarios

La utilización de estos inyectables siempre debe estar supervisada por un especialista.

De hecho, todos requieren de prescripción médica. Su administración, para ser efectiva, debe ir acompañada de una dieta y una rutina de ejercicios. En caso contrario, se puede producir el denominado ‘efecto rebote’.

Como señala Maria Gimena Mejía, endocrinóloga y máster en Nutrición, a WRadio, “muchas personas que lo utilizan de manera indiscriminada y sin ningún acompañamiento médico terminan en complicaciones más graves, incluida la pancreatitis, uno de los efectos secundarios más importantes”.

Los efectos secundarios más comunes son los problemas gastrointestinales, como las náuseas, el estreñimiento y la diarrea… Más raramente, la pancreatitis, la enfermedad de la vesícula biliar y la retinopatía diabética. Y es que el propio prospecto de Ozempic así lo señala: “puede causar efectos secundarios graves, entre ellos: inflamación del páncreas (pancreatitis)”.

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