«Debemos proteger la soberanía nacional» ha afirmado un eurodiputado de la formación patriota y soberanista alemana
El eurodiputado del partido alemán AfD, Petr Bystron, ha solicitado la puesta en marcha de una comisión de investigación en el Parlamento Europeo con el objetivo de esclarecer una posible intervención de la Comisión Europea en los últimos comicios celebrados en Hungría.
Según Bystron, las instituciones comunitarias habrían ejercido una fuerte presión sobre el Gobierno húngaro mediante la retención de importantes fondos económicos y la adopción de medidas financieras con motivaciones políticas. En su opinión, este tipo de actuaciones pone en riesgo la soberanía de los Estados miembros y cuestiona el respeto a los procesos democráticos dentro de la Unión Europea.
El eurodiputado sostiene que no se trata de un caso aislado y asegura que, desde 2015, la Unión Europea ha influido en diferentes procesos electorales tanto dentro como fuera de su territorio, citando ejemplos como Georgia, Moldavia o Rumanía. Asimismo, relaciona estas sospechas con investigaciones llevadas a cabo en Estados Unidos sobre posibles interferencias en el flujo de información digital.
Bystron advierte de que condicionar a los países miembros por no alinearse políticamente con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, podría interpretarse como una amenaza directa a los principios democráticos. Por ello, insiste en la necesidad de garantizar transparencia, imparcialidad y respeto a la soberanía nacional en todos los procesos electorales.
Estas acusaciones coinciden con la publicación de informes que señalan posibles desequilibrios en el entorno digital durante la campaña electoral húngara. Un estudio del centro MCC Brussels destaca diferencias en el tratamiento de las cuentas en redes sociales de los principales candidatos, el primer ministro Viktor Orbán y el líder opositor Péter Magyar.
El informe indica que la cuenta de Orbán estaba sujeta a restricciones propias de perfiles políticos, lo que limitaba su alcance orgánico, mientras que la de Magyar, catalogada como figura pública, disfrutaba de mayor visibilidad y menos limitaciones. Aunque ambos perfiles registraron cifras similares de visualizaciones, cercanas a los dos millones, el contenido del candidato opositor logró un nivel de interacción significativamente superior, superando el 4,5 %.
Además, el análisis revela un posible patrón preocupante: la desaparición de miles de comentarios en publicaciones vinculadas a candidatos del partido Fidesz. Estos comentarios serían visibles únicamente para los administradores, pero no para el público general. Este fenómeno se detectó en más de 6.500 publicaciones correspondientes a 106 cuentas distintas, lo que podría apuntar a un comportamiento sistemático más que a errores técnicos aislados.












