La Bandera ha podido acceder en exclusiva a la denuncia presentada ante la Policía Nacional por la víctima de la agresión ocurrida en Granada, un documento clave que detalla con precisión los hechos, las amenazas recibidas y las pruebas aportadas. La formalización de esta denuncia marca un punto de inflexión en el caso, que entra ahora en el ámbito judicial.
Denuncia en Comisaria
El denunciante no solo relata lo ocurrido, sino que aporta material probatorio relevante. En concreto, señala que entrega “TRES VIDEOS (3) Y CINCO CAPTURAS DE PANTALLA (5) con la grabación de parte de los hechos expuestos”, donde se identificaría a varios de los implicados. Entre ellas, destaca que “en la captura n.º 1 se refleja al individuo que le agredió y le roció la lata de cerveza”, mientras que otras imágenes muestran a los miembros del grupo que participaron en el seguimiento.
El relato describe una situación de creciente violencia. Según la denuncia, tras ser reconocido por un grupo de entre seis y ocho personas, comenzaron los insultos y amenazas. De forma literal, el denunciante recoge que “los integrantes del referido grupo comienzan a insultarle, amenazarle y repetirle ‘ESTA SI QUIERE TE MATA’”, una expresión que evidencia la gravedad de la intimidación sufrida.
La agresión física también queda documentada. El afectado afirma que uno de los individuos se dirigió hacia él “amenazándole, increpándole, incluso rociándole con el contenido de una lata de cerveza”, para posteriormente golpearle en varias ocasiones con la misma lata. Como consecuencia, señala que sufrió “dolor y pequeños hematomas”, aunque no acudió a un centro sanitario.
Uno de los puntos más relevantes de la denuncia presentada en la Policía Nacional, es el reconocimiento del miedo sufrido durante los hechos. El denunciante afirma que “hubo momentos en los que temió realmente por su integridad”, especialmente al encontrarse solo frente a un grupo que aumentaba en número tras llamadas de otros participantes.
Además, la denuncia también deja constancia de posibles fallos en el dispositivo de seguridad, señalando que “son situaciones que podían haberse evitado de antemano de haberse tomado las medidas lógicas y necesarias”.
Posibles penas según el Código Penal español
A la espera de la calificación jurídica definitiva, los hechos descritos en la denuncia podrían encajar en varios tipos del Código Penal español, lo que implicaría consecuencias penales relevantes para los implicados.
En primer lugar, los hechos podrían constituir un delito de lesiones (artículos 147 y siguientes), castigado con penas de prisión de tres meses a tres años o multa, dependiendo de la gravedad.
Asimismo, las amenazas verbales explícitas como “ESTA SI QUIERE TE MATA” podrían encajar en un delito de amenazas (artículo 169), que contempla penas de prisión de uno a cinco años si se considera grave.
Por otro lado, el comportamiento del grupo, actuando de forma coordinada, podría dar lugar a la aplicación de agravantes como la actuación en grupo o el abuso de superioridad. En caso de que se acreditase una motivación ideológica, también podría valorarse un posible delito de odio (artículo 510), con penas que pueden alcanzar hasta cuatro años de prisión.
Finalmente, los hechos también podrían ser calificados como un delito contra la integridad moral (artículo 173), especialmente por el contexto de intimidación y acoso, con penas de seis meses a dos años de prisión.
Investigación en marcha
Con la denuncia ya presentada y las pruebas aportadas, será ahora la Policía Nacional la encargada de analizar el material, identificar a los presuntos agresores y remitir el caso a la autoridad judicial. La existencia de vídeos y capturas podría ser determinante para el desarrollo de la investigación.
Este caso, al que La Bandera ha tenido acceso exclusivo, entra así en una fase decisiva, donde la instrucción judicial determinará el alcance de los hechos y las posibles responsabilidades penales de los implicados.
Entrevista al denunciante
Además, el caso ha tenido ya repercusión mediática. El director de La Bandera, David Santos, entrevistó recientemente a la víctima en un encuentro en el que pudo relatar en primera persona los hechos y el clima de tensión vivido durante la agresión. En dicha entrevista, el afectado profundiza en los detalles del ataque y en las consecuencias posteriores, aportando un contexto clave para entender lo sucedido.












