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Agenda 2030: arranca el nuevo orden mundial sanitario este 2024

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La OMS toma las riendas de una “gobernanza global” en una Sanidad “inclusiva” para luchar contra el cambio climático y promover los derechos LGTBIQ

Poco o nada se ha hablado de una medida adoptada esta semana en el Consejo de la Unión Europea y que acaba de publicar en un documento denominado: “Conclusiones del Consejo sobre la Estrategia de la UE en materia de Salud Mundial – Una mejor salud para todos en un mundo cambiante, aprobadas por el Consejo en su sesión n.º 4 003, celebrada el 29 de enero de 2024”.

Con el Europa y sus estados miembros han definido una “estrategia en materia de Salud Mundial”; una promoción de la salud mundial junto con sus socios sobre la base de la “solidaridad, la humanidad, la equidad, la igualdad de género y el respeto de los derechos humanos”. Todo ello en base a la agenda globalista 2030, como se indica en el propio documento.

El Consejo de la Unión Europea señala en este informe aprobado el 29 de enero de 2024 que “la salud es un requisito previo para el desarrollo sostenible. Lograr la igualdad de género, combatir los estereotipos de género nocivos y luchar contra la estigmatización y la discriminación son fundamentales para alcanzar una buena salud para todos”.

Por ello, la “UE y sus Estados miembros deben desempeñar un papel de liderazgo para garantizar que la salud mundial siga ocupando un lugar destacado en la agenda internacional”, y para ello es esencial la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Igualdad y derechos LGTBI como pilares de a Salud

Y para luchar contra las emergencias sanitarias, es fundamental, indica Europa, desarrollar la agenda sostenible por la igualdad e identidad de género, para evitar la destrucción del medioambiente, para mejorar las condiciones de las personas LGTBIQ, es decir, se pretende fomentar una “salud inclusiva” y progresista.

“La COVID-19 y de otras emergencias sanitarias, las tendencias en materia de salud mundial, la triple crisis planetaria del cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la contaminación, así como un entorno geopolítico en rápida evolución demuestran la necesidad de adoptar un enfoque renovado en materia de salud mundial para promover y proteger la salud mediante la prevención y preparación frente a las amenazas para la salud mundial y la lucha contra ellas, así como garantizando la seguridad sanitaria, reforzando los sistemas sanitarios y fomentando la cobertura sanitaria universal, abordando los factores determinantes de la salud y promoviendo una vida sana y el bienestar, en consonancia con la Agenda 2030 y sus Objetivos de Desarrollo Sostenible”.

La Unión Europea, como apunta el Consejo en el informe que reproducimos en LA BANDERA, quiere un mayor fortalecimiento de nuestra salud, y para ello resalta “el papel normativo, de liderazgo y de coordinación de la OMS en la salud mundial”. Por ello, servirá esta institución de paraguas para promover el concepto de “Una sola salud”, que hace hincapié en la “interrelación entre la salud, el bienestar y el crecimiento económico”, que defiende la “protección de todos los niños y la promoción de la inclusión y la implicación de los jóvenes y ser climáticamente neutra de aquí a 2050”. Además, Europa pide que se “contrarreste la desinformación” o la información ajena a los medios oficiales.

Empoderamiento de la mujer para mejorar la Salud Global

El concepto de “salud” para Europa, la OMS y la Agenda 2030 pasa por la “igualdad de género y la igualdad de las personas LGBTIQ”, y por la defensa del tercer Plan de Acción en materia de Género, titulado “Un ambicioso programa para la igualdad de género y el empoderamiento de la mujer en la acción exterior de la UE para 2021-2025”.

Y es que “salud” para el Consejo de la UE, es “la lucha contra la discriminación y la estigmatización, en particular de las mujeres y las niñas, los niños y los jóvenes, las personas mayores, las personas con discapacidad, las personas LGBTI, los pueblos indígenas…”.

Y una de las claves de este informe es el de “prevenir y combatir las amenazas para la salud, incluidas las pandemias, aplicando el concepto “Una sola salud” para evitar y mitigar futuras crisis sanitarias y sus consecuencias sanitarias, sociales y económicas, entre otras cosas mediante una mayor resiliencia y mecanismos eficaces de prevención, preparación y respuesta, en particular la vigilancia y el seguimiento integrados y colaborativos; un personal de la sanidad pública reforzado y un mejor acceso a las contramedidas médicas y la transferencia voluntaria de tecnología; la subsanación de las lagunas de la gobernanza mundial; un acuerdo jurídicamente vinculante sobre pandemias y un Reglamento Sanitario Internacional reforzado”.

Cesión de la soberanía europea a la OMS

Para muchos, esto implica inequívocamente ceder nuestra soberanía en la gestión de amenazas sanitarias y estar a expensas de las decisiones de la OMS, un organismo mayoritariamente financiado por capital privado, incluidas farmacéuticas promotoras de las vacunaciones y creadoras de vacunas.

Ya hace casi una década sonaron voces contra la ‘privatización’ de la OMS que en estos últimos años se ha acelerado. “La financiación privada condiciona las decisiones de la OMS», según denunció el exdirector del Programa Mundial de Medicamentos de la OMS, Germán Velásquez. Este doctor que trabajó más de 20 años en esta agencia de la ONU, lamenta que la OMS “funciona en favor de intereses privados” porque “ha sufrido un proceso de privatización”.

Se trata, en definitiva, dice la UE hoy y a pesar de este proceso de privatización, de establecer una “cooperación multilateral, subsanando las lagunas existentes en materia de gobernanza mundial y asegurando la complementariedad y la coherencia de las acciones; todo ello articulado en torno a una OMS reforzada y más eficaz, que rinda cuentas y esté financiada de forma sostenible”.

Y dejando a un lado esta decisión del Consejo de la UE, nos remitimos a la página web oficial de la Unión Europea en materia de Salud Pública. Allí nos hablan de ese “enfoque global en materia de salud; una estrategia de la UE en materia de salud mundial, adoptada en noviembre de 2022”. Y de una prioridad: luchar contra las amenazas para la salud, incluidas las pandemias, aplicando el concepto “Una sola salud”.

Ante un Nuevo Orden Mundial

Ya en ese año se alude al Nuevo Orden Mundial del que tanto se ha hablado, en concreto, de un “nuevo orden sanitario mundial” mediante: una gobernanza mundial sólida en un entorno geopolítico complejo; asociaciones internacionales en materia de salud; sólida relación con la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Porque la UE apoya a la OMS, organización de capital en parte privado y muy cuestionada aunque la considera “principal autoridad en materia de salud a escala planetaria dentro del sistema de las Naciones Unidas”. Por eso se ha constituido un “marco de acción mundial” hasta el año 2030 bajo el manto de la Agenda 2030 y su Objetivo de Desarrollo Sostenible número 3: “Garantizar una vida sana y promover el bienestar para todos en todas las edades”.

La respuesta de la Comisión a la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible se formula en la Comunicación de 2016 titulada “Próximas etapas para un futuro europeo sostenible”, acompañada de un documento de trabajo de los servicios de la Comisión. En ella se incluyen elementos como la integración de los Objetivos de Desarrollo Sostenible en las políticas e iniciativas de la Unión, la elaboración de informes periódicos sobre los progresos realizados, la colaboración con las principales partes interesadas y el desarrollo de una visión a largo plazo.

Cesión de datos privados de la UE a la OMS

Y respecto al tema de emergencias pandémicas, ya el pasado 30 de marzo de 2021, dirigentes de todo el mundo se unieron al presidente del Consejo Europeo y al director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, en un llamamiento abierto a favor de un tratado internacional sobre pandemias.

Y en junio de 2023, la OMS incorpora el sistema de la Unión Europea de certificación digital de la COVID-19 para establecer un “sistema mundial que facilite la movilidad mundial y la protección de los ciudadanos de todo el mundo frente a las amenazas sanitarias actuales y futuras”. Es el primer componente de la Red Mundial de Certificación Sanitaria Digital (GDHCN) de la OMS, que desarrollará una amplia gama de productos digitales para ofrecer una mejor salud para todos.

Es decir, la Comisión Europea y la OMS han acordaron asociarse en el ámbito de la sanidad digital. Esta asociación “trabajará para desarrollar técnicamente el sistema de la OMS con un enfoque por etapas para cubrir otros casos de uso, que pueden incluir, por ejemplo, la digitalización del certificado internacional de vacunación”.

Es decir, control de los vacunados con la comercialización de datos sanitarios de los europeos, algo que los expertos en Derecho consideran una absoluta “vulneración del derecho a la intimidad personal y el secreto de los datos e historias clínicas de los ciudadanos de la Unión. Una situación que deja en el ridículo los esfuerzos hechos por tantas empresas para adaptarse la Ley de Regulación de Datos propuesta por Bruselas”.

Delitos de corrupción por las vacunas

Tedros Adhanom Ghebreyesus, actual director general de la OMS, y Stella Kyriakides, comisaria de Salud y Alimentación de la UE, son quienes firmaron la polémica decisión. Ambos curiosamente fueron denunciados (junto con la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula Von der Leyen) por presuntos delitos de destrucción de documentos, usurpación de funciones públicas, malversación y corrupción. Todo en relación a contratos firmados con farmacéuticas en la compra de vacunas. Sí, las mismas farmacéuticas que financian la OMS. Parece que todo queda en casa. 

Y como cierre a esta amplia información y trabajo de investigación, ofrecemos datos oficiales sobre la financiación de la OMS, organismo de la ONU, encargado de redactar la Agenda 2030.

Benefactores principales de la OMS

Estados Unidos es el principal benefactor junto con la Unión Europea. Pero antes incluso es el propio, atención Bill Gates, con su Fundación Bill y Melinda Gates (aporta el 10% de todos los fondos de la OMS), unida a la Alianza GAVI para la Vacunación (también promovida por Bill Gates. La Fundación Bill y Melinda Gates proporcionó inicialmente 750 millones de dólares para suministrar vacunas a los niños de los países en desarrollo. La Fundación donó 1.560 millones de dólares el pasado lustro a esta Alianza). Entre las dos, es decir, dos organismos de Bill Gates controlan la mayoría de las aportaciones a la OMS.

Otros países y organismos principales benefactores son Reino Unido, el Banco Mundial, Rotary International, la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios y el Fondo Central para la Acción de Emergencias de la ONU.

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