Hace apenas dos meses, el alcalde socialista de Adamuz colocaba una placa pública para agradecer la actuación de los equipos de emergencia tras el grave accidente ferroviario ocurrido el 18 de enero. Ahora, en plena campaña electoral andaluza, el mismo regidor cuestiona la respuesta de la Junta y desata una tormenta política que ya ha llegado al Gobierno andaluz.
La contradicción ha provocado una reacción inmediata desde la Junta, que recuerda un dato demoledor: 39 ambulancias llegaron antes de que se cumplieran 40 minutos del choque.
La placa que ahora persigue al alcalde de Adamuz
La imagen se ha convertido en uno de los símbolos más incómodos de la precampaña andaluza.
El 28 de marzo, el Ayuntamiento de Adamuz instaló una placa conmemorativa para reconocer “la labor solidaria, generosa y ejemplar” de los servicios de emergencia durante el accidente ferroviario. El texto llevaba incluso la firma institucional del propio alcalde, Rafael Ángel Moreno Reyes.
Sin embargo, semanas después, el discurso ha cambiado radicalmente.
Las críticas del regidor socialista al funcionamiento del servicio de emergencias 112 han sorprendido incluso dentro del ámbito político andaluz. Desde la Junta consideran que el giro responde directamente al clima electoral.
La Junta apunta a la campaña electoral
El consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias, Antonio Sanz, fue uno de los primeros en reaccionar públicamente.
A través de redes sociales recordó que el propio alcalde había homenajeado recientemente a los equipos de rescate y lanzó una pregunta cargada de intención: “¿Qué es lo que ha cambiado?”. La respuesta del consejero fue directa: “La campaña electoral”.
El Gobierno andaluz insiste en que la respuesta sanitaria y de emergencias fue inmediata y masiva. Según los datos oficiales, se desplegaron más de 130 sanitarios de urgencias y alrededor de 800 efectivos de distintos dispositivos.
La cifra de ambulancias movilizadas se ha convertido además en el principal argumento defensivo de la Junta: 39 unidades sanitarias llegaron durante los primeros 40 minutos tras el impacto.
El accidente ferroviario vuelve al centro del debate político
Lo ocurrido en Adamuz amenaza ahora con convertirse en uno de los grandes focos de confrontación política en Andalucía.
Desde el Ejecutivo autonómico consideran especialmente grave que se cuestione públicamente el trabajo de los profesionales de emergencias. El asunto ha elevado todavía más la tensión entre PSOE y PP en plena campaña.
La polémica llega además pocos días después de otra controversia relacionada con el clima electoral andaluz, como Las llamadas que están recibiendo miles de andaluces haciéndose pasar por el SAS para pedir el voto, un asunto que también ha provocado fuertes críticas cruzadas entre partidos.
El mensaje del consejero que incendia las redes
Antonio Sanz endureció aún más el tono al afirmar que “no todo vale por intentar ganar votos”.
El consejero acusó al alcalde de faltar a la verdad y defendió que el operativo desplegado tras el accidente ferroviario fue ejemplar. También deslizó otra crítica política muy comentada en redes sociales: “A ver si el 112 va a ser ahora responsable del mantenimiento de las vías”.
Las declaraciones han generado una fuerte discusión pública en Andalucía, especialmente porque la placa colocada por el Ayuntamiento sigue instalada y contradice frontalmente el discurso actual del regidor socialista.
El cambio de discurso que nadie esperaba
La situación ha desconcertado incluso a vecinos y representantes políticos de distintos partidos.
El reconocimiento oficial realizado por el Ayuntamiento parecía cerrar cualquier polémica sobre la actuación de emergencias tras el accidente. Por eso el cambio de posición del alcalde ha abierto numerosas preguntas sobre el trasfondo político de sus declaraciones.
La Junta insiste en que los tiempos de respuesta fueron rápidos y que el despliegue sanitario funcionó correctamente desde el primer momento.
Mientras tanto, el caso sigue creciendo en pleno ambiente electoral y amenaza con convertirse en otro de los episodios más tensos de la campaña andaluza.













