VOX ha sido el más contundente al exigir la suspensión del acuerdo comercial con Marruecos ante la amenaza a la seguridad alimentaria
El Sistema de Alerta Rápida para Alimentos y Piensos (RASFF) de la Comisión Europea ha lanzado una alerta sanitaria por la presencia de altos niveles de plomo en un lote de aceitunas verdes deshuesadas procedentes de Marruecos. Las autoridades neerlandesas detectaron el problema el pasado 12 de mayo durante un autocontrol rutinario del producto.
Según los datos oficiales, la concentración de plomo alcanzaba los 0,158 mg/kg, superando claramente el límite máximo permitido por la Unión Europea, establecido en 0,10 mg/kg. Este metal pesado es especialmente tóxico y puede acumularse en el organismo, provocando daños neurológicos, renales y cardiovasculares a largo plazo, particularmente en niños y personas vulnerables.
La alerta se ha distribuido a todos los Estados miembros, incluyendo España, uno de los principales importadores de aceitunas y otros productos agrícolas marroquíes. Las autoridades sanitarias nacionales ya han sido notificadas para tomar las medidas oportunas, como la retirada del mercado de los lotes afectados y la intensificación de los controles en frontera.
VOX exige medidas drásticas
En el ámbito político español, el partido VOX ha sido el más contundente al exigir la suspensión inmediata del acuerdo comercial con Marruecos. Liderado por Santiago Abascal, la formación denuncia que este tratado genera competencia desleal para los productores nacionales, que deben cumplir estrictas normativas fitosanitarias y laborales mientras los productos marroquíes entran con controles más laxos.
“Está en peligro la soberanía alimentaria”, afirman desde VOX, que además alertan de prácticas fraudulentas como la venta de frutas y hortalizas extranjeras (sandías, melones o tomates) etiquetadas falsamente como “producto de origen español”. Esta situación, según el partido, es tolerada por PP y PSOE y supone un engaño directo al consumidor.
Tomates y cadmio
Esta alerta se suma a otras preocupaciones recientes sobre importaciones marroquíes, como los tomates con altos niveles de cadmio detectados anteriormente. Los expertos advierten que la exposición continuada a contaminantes pesados representa un riesgo real para la salud pública y la confianza en la cadena alimentaria europea.
Consumidores y distribuidores deben verificar el origen de las aceitunas que adquieren y, ante cualquier duda, consultar con las autoridades sanitarias. La Comisión Europea continuará monitorizando la situación para garantizar la protección de los ciudadanos.













