Arranca el juicio del bailaor, Rafael Amargo, por presunto delito contra la salud pública
La Audiencia Provincial de Madrid juzgará este lunes al bailarín y coreógrafo, Rafael Amargo, por un presunto delito contra la salud pública. Acusado de vender drogas a terceros desde su casa «de manera persistente», la Fiscalía pide 9 años de cárcel para el artista granadino.
El Ministerio Público solicita la misma pena de cárcel para Juan Eduardo de los S. B., asistente de producción de Amargo y 6 años para Manuel Ángel B. L., «hombre de confianza» del bailaor.
La defensa de Rafael Amargo, por su parte, solicita la nulidad de las intervenciones telefónicas y los registros en la casa de Amargo en el barrio de Malasaña, Madrid, donde se incautaron las drogas.
Detenciones relacionadas con el tráfico de drogas
La Policía detuvo a Rafael Amargo en diciembre de 2020, junto con su pareja y otras dos personas, como parte de la «Operación Codax». En marzo de 2023, Amargo vuelve a ser arrestado bajo la acusación de tráfico de drogas.
La Fiscalía sostiene que, entre abril y diciembre de 2020, el bailarín y su colaborador de producción «se venían dedicando de manera concertada y persistente a la distribución de sustancias estupefacientes, entre otras metanfetamina, a terceras personas a cambio de dinero».
El escrito añade que, con este propósito, ambos acusados adquirían la droga de forma «conjunta» a diversos proveedores, para luego repartir el alijo entre ellos y venderla a terceras personas. El bailarín vendía las drogas a personas que visitaban su residencia en Madrid.
Con otros clientes, Rafael Amargo enviaba la droga al emplazamiento que le indicaban con su hombre de confianza ejerciendo como mensajero.
Esta persona de confianza, el también acusado Manuel Ángel B. L., «a sabiendas de lo que portaba, después de hacer la entrega correspondiente regresaba al domicilio para entregarle el dinero obtenido con la venta».
Dispositivo de vigilancia policial en la casa de Rafael Amargo
La Fiscalía explica que los dispositivos de vigilancia establecidos en el domicilio de Amargo, en el madrileño barrio de Malasaña, revelaron que «acudían numerosas personas que, tras acceder al mismo y permanecer en el interior escasos minutos, salían nuevamente de manera apresurada».
Cuando la policía identificó a dos de ellas, «intervino sustancia estupefaciente que se había adquirido en dicho domicilio». En diciembre de 2020, un Juzgado de Instrucción de Madrid, autorizó el registro en los domicilios de los acusados.
Los agente descubrieron en la casa de Rafael Amargo una balanza de precisión, tres frascos de Popper (nitritos de alquilo), una bolsa de 0,089 gramos con feniletilamina y un frasco de 6 ml de GBL (gamma butirolactona), una droga sintética.
En la casa de Juan Eduardo de los S. B. se encontraron 5.800 euros en efectivo, 4,466 gramos con metanfetamina, 18,413 gramos de Ketamina, 0,185 gramos de MDMA, 56,067 gramos con metanfetamina, un frasco con 6,800 ml de GBL y otro con Popper.
La Fiscalía indica que todos los objetos, bienes y dinero que se incautaron «se usaban por los acusados en su actividad ilícita o provenían de la misma«.












