PNV y el brazo político de ETA, empatan en escaños y sólo pueden gobernar pactando entre ellos o cada uno por su cuenta con el PSOE
El PNV ha ganado las elecciones vascas por un estrecho margen de 29.000 votos al brazo político de ETA, EH Bildu, empatando ambas formaciones a 27 escaños.
El PSOE subió 2 escaños y llegó a 12, el PP ganó un escaño y subió a 7, VOX mantuvo el suyo, Sumar entra en la Cámara regional con un escaño por Álava, y la franquicia vasca de Podemos desaparece.
Los peneuvistas han perdido cuatro parlamentarios respecto a las elecciones vascas de 2020 y los proetarras de Bildu ha ganado seis.
Respecto al número de votos, el PNV logró 367.882 votos y el respaldo del 35,22% del electorado; Bildu logró 340.123 y el 32,48%; el PSE-EE logró 148.792 y el 14,22%; Sumar logró 34.909 y el 3,34%; y VOX obtuvo 21.276 y el 2,03%.
Récord de parlamentarios regionales separatistas
Con estos resultados, los nacionalistas regionales rompen el techo de 52 parlamentarios hasta alcanzar los 54 asientos de un total de 75. La mayoría absoluta queda en 38.
En estos comicios, el PNV ha mantuvo la hegemonía en su feudo de Vizcaya, mientras que EH Bildu le arrebató la primera posición en Guipúzcoa y Álava.
¿Quién gobernará las Vascongadas?
Cualquier cosa. Los candidatos del PSOE y del PNV descartaron en campaña pactos con los proetarras de Bildu, pero cualquier promesa de un socialista o un peneuvista ha de someterse a cuarentena por los antecedentes de ambas formaciones,.
Los resultados facilitan a los peneuvistas reeditar un acuerdo de gobierno con la el PSE-EE: si suman fuerzas, alcanzan 39 escaños, uno más que la mayoría absoluta en el parlamento regional.
Otras combinaciones dan la mayoría absoluta a la suma de PNV y Bildu (54) o la de Bildu más PSE-EE (39).
Por otra parte, Sánchez tampoco es decisivo en la región, porque también puede darse un gobierno en minoría del ganador, el PNV, con la connivencia de Bildu sin formar parte del Ejecutivo regional.
Este pacto permite salvar la cara a ambos partidos ante sus electores sin necesidad de acuerdos con el PSOE y así evitan pagar el precio político de contaminar su marca con un individuo como Sánchez -que además no pude vengarse, porque lo apuntan en Moncloa-.












