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Bibby Stockholm: el barco de alojamiento de ilegales que la izquierda llama ‘cárcel flotante’

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El Bibby Stockholm es la solución del gobierno británico para rebajar la factura hostelera que paga el contribuyente para alojar ilegales

El Bibby Stockholm acaba de atracar en Dorset y la semana próxima recibirá un primer grupo de 50 ilegales. Se trata de una barcaza sin motor dedicada al alojamiento temporal, propiedad de la naviera Bibby Line, que ha protagonizado una enconada polémica entre quienes lo consideran una “cárcel” para inmigrantes y quienes creen que hay que gastar menos en alojar ilegales a costa del dinero de los británicos.

La barcaza forma parte de la solución del Ministerio del Interior “a su vertiginosa factura hotelera de 6 millones de libras esterlinas diarias en alojamiento para los recién llegados”, según cuantifica el Daily Mail. El buque acaba de atracar en Dorset y está previsto que empiece a recibir ilegales la semana próxima.

La estrategia británica, basada en la austeridad, busca soluciones básicas y funcionales a las avalanchas migratorias y planifica alojamientos temporales de ilegales en barcazas dedicadas a tal propósito, como el Bibby Stockholm y sus 5 buques hermanos, bases militares e incluso están considerando barcos de pasajeros ya en desuso.

En marzo pasado, el entonces viceprimer ministro, Dominic Raab, explicó, en alusión a los pateristas, que: “La idea de que puedes subirte a un barco ilegal dirigido por un gánster para ingresar a este país y ser alojado en un hotel, eso se va a acabar”.

Una solución básica de alojamiento temporal que indigna a la izquierda

Desde principios de los noventa, el Bibby Stockholm ha proporcionado servicios de residencia temporal en múltiples ubicaciones y propósitos, como el alojamiento de trabajadores en proyectos de construcción en alta mar. Precisamente, a principios de los 2000 el Bibby Stockholm alojó en Holanda a unos 500 solicitantes de asilo.

La barcaza, del largo de un campo de fútbol, consta de tres plantas, 222 habitaciones con litera, cinco salones, dos salas de televisión, una lavandería y un gimnasio. Los inmigrantes dormirán principalmente dos en una habitación, en literas individuales, y cada habitación con baño dispone de televisor.

Está prevista la llegada de un primer grupo de 50 ilegales, hasta completar el aforo del barco, de 500 plazas. Para que los huéspedes no se aburran, a bordo del Bibby Stockholm, dispondrán de comida de cantina gratis las 24 horas, salas de televisión y un gimnasio. El gobierno británico también tiene un programa de actividades preparado en la zona de Dorset, que incluye cricket y cicloturismo.

Según explica el Mail, estos días han coincidido lugareños que temen las consecuencias de tener a 500 ilegales desconocidos deambulando por su ciudad, mientras que la mitad progresista de la población les tachan de racistas y protestan “porque la barcaza no es lo suficientemente lujosa“.

Desmontando las mentiras de la izquierda

Aunque los primeros alojados llegarán la próxima semana, la progresía británica y extranjera compiten en inventar hiperventilados calificativos para el buque (barco prisión, cárcel flotante, etc.) el diario conservador publicó hoy en su versión digital un tour por lo que define como “Flotel”.

Según indica el tabloide inglés, a los ilegales alojados en “el nuevo hotel flotante del Ministerio del Interior se les dará una idea de la vida británica, que incluye el cuidado de las parcelas, caminatas guiadas en el campo de Dorset, ciclismo y cricket. Los solicitantes de asilo también obtendrán autobuses y taxis gratuitos para disfrutar de la ciudad local y de los ‘eventos culturales‘ organizados”.

Respecto a la principal mentira izquierdista, la del barco prisión, el rotativo explica que los alojados en el Bibby Stockholm “no están encerrados y son libres de ir y venir, pero una vez que suben por la pasarela tendrán que pasar por un detector de metales al estilo de los aeropuertos y pasar las maletas por una máquina de rayos X”.

El personal que acompañó al reportero del Mail en la visita a la barcaza explicó que la precaución de seguridad servía para brindar tranquilidad a todos a bordo, porque muchos de los inmigrantes provienen de países en guerra. En este sentido también había acordado la empresa no realizar simulacros de incendio por si “molestara a alguien con un pasado traumático”.

2 Comentarios

  1. Ni punetera idea
    julio 22, 2023 @ 2:45 pm

    El último párrafo es magistral, dejar de hacer en un barco los ejercicios de seguridad por fuego. Quizás el mayor peligro en un barco.

    Por si a alguno le molesta por esperiencias propias traumáticas.

    Que quiten a los guardias civiles de las carreteras, pues ya tuve suficientes esperiencias traumáticas con ellos y me molestan.

  2. Jorge Melián
    julio 23, 2023 @ 12:59 am

    Una persona que entra ilegalmente en un país, viola las leyes de inmigración. Es decir, es un delincuente.

    A los delincuentes, sobre todo los que tienen riesgo de fuga y no tienen arraigo, se les mete en prisión preventiva a la espera de juicio y sentencia que, en este caso sería la expulsión.

    Estoy frontalmente en contra, de todo lo que sea tener a estos delincuentes a cuerpo de rey, con libertad total para ir y venir y viviendo mejor que muchos nacionales

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