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Bruselas permite financiar el aborto con fondos europeos y da un paso más en la «cultura de la muerte»

La Comisión Europea de Von der Leyen vuelve a ir en contra de las políticas en defensa de la vida

La Comisión Europea ha descartado impulsar una nueva normativa para financiar directamente el aborto en la Unión Europea. No obstante, ha recordado que los Estados miembros pueden utilizar de forma «voluntaria» fondos europeos ya existentes para garantizar el acceso a interrupciones del embarazo «seguras, legales y asequibles», siempre conforme a su legislación nacional.

La iniciativa ciudadana que abrió el debate

La decisión del Ejecutivo comunitario llega tras la iniciativa ciudadana europea «Mi voz, mi elección», que solicitaba la creación de un marco jurídico común para destinar recursos de la UE a mujeres que no puedan acceder al aborto de forma legal o segura en su país de origen.

Tras evaluar la propuesta, Bruselas concluyó que los Tratados de la Unión Europea limitan las competencias comunitarias en materia de salud pública, por lo que no promoverá una nueva legislación específica en este ámbito.

El Fondo Social Europeo Plus como vía de financiación

A pesar de rechazar una nueva norma, la Comisión subraya que los gobiernos nacionales pueden recurrir a instrumentos financieros ya disponibles. En particular, menciona el Fondo Social Europeo Plus (FSE+) como mecanismo que podría utilizarse para respaldar el acceso al aborto.

Según el Ejecutivo comunitario, los Estados miembros pueden:

  • Reasignar recursos ya disponibles.
  • Incluir esta financiación dentro de sus programas nacionales.
  • Actuar siempre dentro del marco de su legislación interna.

Esto significa que no habrá un fondo europeo específico para el aborto, pero sí existe la posibilidad de financiarlo mediante partidas comunitarias existentes si cada gobierno así lo decide.

La posición del Ejecutivo europeo

El órgano presidido por Ursula von der Leyen considera que los instrumentos actuales permiten ofrecer apoyo «de forma relativamente rápida», por lo que no ve necesario crear un nuevo instrumento jurídico, como reclamaban los impulsores de la iniciativa ciudadana.

Un debate que divide a Europa

La posibilidad de destinar fondos europeos al aborto reabre un debate político y social de gran sensibilidad en la Unión Europea. Aunque Bruselas no legislará directamente para establecer una financiación específica, su postura consolida la opción de que los Estados miembros utilicen recursos comunitarios para este fin.

La cuestión sigue generando división entre gobiernos, instituciones y ciudadanos, especialmente en lo relativo a las competencias de la UE en salud pública y al impacto social y demográfico de estas políticas.

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