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Caen dos mafias chinas que prostituían mujeres vulnerables en España y Francia

Las víctimas, también chinas, debían estar disponibles las 24 horas del día y vivían secuestradas bajo amenazas y vigilancia constante

La mafias chinas también operan en la España desgobernada por el PSOE. Policías nacionales y gendarmes franceses han desmantelado dos grupos delictivos de origen chino que, supuestamente, estaban involucrados en la trata de personas y en la explotación sexual de mujeres en España y Francia.

Las víctimas, que también eran chinas, eran alojadas en apartamentos turísticos, donde eran forzadas a prostituirse durante todo el día, se las retenía contra su voluntad y bajo supervisión continua. Las acciones de las fuerzas del orden condujeron a la liberación de 60 víctimas y a la captura de 22 individuos, de los cuales dos se capturaron en la provincia de Barcelona.

Erradicar las mafias chinas representa un gran desafío para las autoridades, tanto por el secretismo de estas organizaciones, como por sus rígidas jerarquías y la lealtad absoluta a sus líderes.

Mafias chinas herméticas y difíciles de perseguir

La investigación arrancó en enero de 2024, permitieron a los investigadores confirmar la existencia de estas redes criminales chinas, especializadas en la trata de seres humanos con fines de explotación sexual, prostitución forzada, facilitación de la inmigración ilegal y lavado de dinero, entre otras actividades ilícitas.

Ambas estructuras delictivas mostraban notables similitudes en su organización y modus operandi al operar en España y Francia, con miembros bien coordinados en ambos países y una jerarquía marcada donde cada persona tenía funciones determinadas.

Explotación continuada y condiciones de extrema vulnerabilidad

Las dos redes del crimen sometían a las mujeres chinas a la prostitución 24 horas al día de manera violenta y coercitiva, manteniéndolas bajo constante vigilancia, se les negaba la libertad y se las sometía a manipulación tanto física como psicológica.

Las víctimas vivían y atendían a los clientes en apartamentos turísticos o de alquiler temporal situados en España y Francia, cambiando periódicamente de ubicación para dificultar la labor policial.

Para atraer clientes, las organizaciones publicaban una gran cantidad de anuncios de prostitución en línea y habían establecido centros de atención telefónica, donde organizaban reuniones, desplazamientos y reservas de alojamiento.

Dos operaciones coordinadas

La desarticulación de la primera organización se realizó a través de una operación conjunta en ambos países, que incluyó 31 registros en Francia y ocho en España, todos en la provincia de Barcelona. Este operativo resultó en la liberación de 36 mujeres, de las cuales cuatro se rescataron en España, y en la detención de 10 personas, incluyendo dos en la provincia de Barcelona.

Para desmantelar la segunda red delictiva, las fuerzas del orden de España y Francia llevaron a cabo una operación policial coordinada en ambas naciones, realizando 37 allanamientos de viviendas, de los cuales dos se llevaron a cabo en España. Esta acción resultó en la liberación de 24 víctimas y en la captura de 12 individuos en suelo francés.

Durante 76 registros efectuados en propiedades de ambos países, se confiscaron, entre otros elementos, 266.700 euros en efectivo, diversas drogas, más de 100 dispositivos electrónicos y una pistola de aire comprimido.

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