La Federación de Transportes de Mercancías alerta de pérdidas diarias irreparables: “Antes de caer el primer misil ya había subido 10 céntimos”
Las flotas de camiones de mercancías en Andalucía están comenzando a detenerse. No se trata de una huelga convocada, sino de una decisión puramente económica: “Renta más parar el camión y dar vacaciones que salir a trabajar perdiendo dinero”, asegura Antonio Amarillo, presidente de la Federación Andaluza de Transportes de Mercancías (FAT).
Según Amarillo, llenar el depósito de un camión de larga distancia —entre 1.200 y 1.300 litros— cuesta hoy entre 500 y 600 euros más que hace apenas diez días. El gasóleo ha pasado de 1,65 euros a 1,999 euros por litro en pocas semanas, un incremento que representa más del 10% de los costes operativos del sector. “Estamos trabajando a pérdidas día a día”, denunció en Despierta Andalucía de Canal Sur TV.
El dirigente apunta directamente a las petroleras y exige una investigación urgente. “Antes de caer el primer misil el gasóleo ya había subido 10 céntimos. Nadie se puede creer que eso responda a la realidad del mercado, cuando el combustible tarda semanas en llegar”, subrayó.
Situación insostenible
El margen medio del transporte por carretera en Europa apenas alcanza el 2-3%, por lo que cualquier subida de esta magnitud resulta insostenible. Además, los precios de los servicios se revisan mensualmente o trimestralmente según índices oficiales, lo que impide trasladar inmediatamente el sobrecoste a los clientes y agrava las pérdidas.
El sector ya arrastra un déficit estructural de más de 30.000 conductores en España, lo que mantiene entre un 8% y un 10% de las flotas paradas de forma permanente. Ahora, la falta de rentabilidad amenaza con paralizar muchas más unidades de manera progresiva.
Desabastecimiento
“Puede producirse desabastecimiento si las medidas llegan tarde”, alertó Amarillo, especialmente ante los picos de demanda de Semana Santa y otros eventos de alto consumo.
Las principales demandas al Gobierno son claras: ayudas directas de al menos 1.500 euros por vehículo (que ya consideran insuficientes), una bonificación mínima de 25 céntimos por litro para profesionales y una investigación exhaustiva sobre el comportamiento de las petroleras. “No se pueden presentar medidas dos semanas después, cuando llevamos 17 días con pérdidas irreparables”, criticó.
Tras los contactos con el ministro de Transportes, Óscar Puente, y el titular de Economía, Carlos Cuerpo, el sector confía en que se aprueben medidas urgentes. De lo contrario, la paralización no será voluntaria, sino inevitable.












