Skip to content

Cartas a Rambo: los vapeadores morales de la derecha blandita 

Se crea una sociedad débil cuando el diálogo y la empatía se convierten en obligatorios en detrimento de los valores y el sentido común

Querido Rambo: hoy lamento explicarte cómo la distopía de una de tus películas futuristas se hizo realidad en el mundo libre y en una España que a pasos agigantados corre hacia el abismo. Me refiero a la película Demolition Man, donde dos malotes hibernados, uno a cada lado de la ley, despiertan en un mundo de blanditos. Al bueno, el policía brutote, le cuesta adaptarse a la sociedad inane de ofendiditos, mientras que el malo, el criminal violento, encuentra un paraíso de borregos inermes a los que masacrar y robar, pues no saben defenderse.

Los hay que se dejan matar antes de que los tachen de ‘intolerantes’

Cuando el buen talante, el diálogo y la empatía se convierten en obligatorios en detrimento de los valores, el sentido común, el carácter y las líneas rojas bien marcadas para que el de enfrente sepa que recibirá una feroz autodefensa si las traspasa, se crea deliberadamente una sociedad débil. Y el hombre blandito se transforma entonces en un ser atenazado por el miedo a que lo tachen de “intolerante” y enfrentarse al asesinato civil, y abdicará de proteger a los suyos y a sí mismo de malvados con las ideas claras y con prisa por despellejarles en todos los aspectos, aparte del metafórico.

De momento, estimado Johnny, en España existe un detector de políticos blanditos que indica si merece la pena votarles o son colaboradores en la pudrición de nuestra sociedad; me refiero a la ceremonia del juramento de cargos públicos. Entiendo que descubrir que un candidato que parece aseado era un woke disfrazado justo en el momento de asumir el puesto es una detección tardía de la contaminación, pero considera, amigo, que esta gente suele vivir de brincar de sillón en sillón y es posible acceder a un nombramiento anterior y descubrir de qué ganadería procede el morlaco.

Juramento, pero sólo con la puntita

El detector woke consiste en escuchar si se jura o se promete. Si el político promete en vez de expresar su voluntad con vehemencia, lo considero una forma de escurrir el bulto, porque al agraciado, ya de entrada, le parece demasiada responsabilidad un juramento, es incapaz siquiera de impostar que jura. La diferencia entre jurar y prometer es la misma que entre fumarse un Cohíba y vapear tabaco con sabor a gominola.

Si los woke pasan el primer filtro de detección y juran, suelen descartar que en la ceremonia estén presentes una Biblia o un crucifico para que el Redentor sea testigo de su compromiso; ambos objetos repelen a los amorales y a quienes carecen de agallas para cumplir con la palabra dada.

Respecto a candidatos izquierdistas, no es necesario detector alguno con quienes profesan una pseudorreligión basada en la mentira. No hay dónde rascar: el zurdo siempre tendrá moral flexible y dará igual lo que venda en campaña o en su discurso de investidura, porque hará lo que le convenga a él. Soltará una parrafada con la mezcla habitual de cursilería y violencia contra la libertad y el discrepante, si es separatista añadirá alguna chorrada fascistoide de historia-ficción, y pasará a vivir de un erario al que considera un botín. Punto.

Víctor de Aldama y Koldo volverán a declarar el 14 de mayo en la Audiencia Nacional por del caso mascarillas en Baleares

Apenas un día después de su extensa declaración de más de ocho horas en el Tribunal Supremo, el empresario Víctor de Aldama ha sido citado de nuevo para comparecer como investigado el próximo 14 de mayo de 2026 a las 10:00 horas ante el juez de la Audiencia Nacional, Ismael Moreno.  Koldo García, exasesor del exministro José Luis Ábalos, también declarará ese mismo día, a las 10:40 horas, poco después de Aldama. 

Esta nueva citación corresponde a una pieza separada del macro-caso “Koldo-PSOE” o “caso mascarillas”, que investiga las presuntas irregularidades en la adjudicación de contratos de material sanitario durante la pandemia de COVID-19. La Fiscalía Anticorrupción solicita que ambos declaren por amplía su imputación con un presunto delito de tráfico de influencias, garantizando su derecho de defensa antes de que se cierre la instrucción.

La comparecencia del 14 de mayo permite a Aldama y Koldo pronunciarse sobre las nuevas imputaciones derivadas del informe de la UCO antes de que el juez decida si cierra la instrucción y eleva el caso a juicio

Diferencias entre las piezas del ‘caso Koldo-PSOE’

La instrucción de la Audiencia Nacional se centra en el contrato de mascarillas por valor de unos 3,7 millones de euros adjudicado por el Gobierno insular de Baleares y Canarias (cuya presidencia detentaban entonces Francina Armengol y Ángel Víctor Torres) a empresas vinculadas a la trama.

El caso se ha dividido en varias piezas para su tramitación judicial. La pieza principal, que se juzga actualmente en el Supremo, investiga las irregularidades en los contratos de mascarillas adjudicados por organismos dependientes del Ministerio de Transportes (principalmente Puertos del Estado y Adif).

Esta pieza está en el Supremo porque inicialmente afectaba a Ábalos como aforado (exministro y diputado). Aunque Ábalos perdió el aforamiento tras renunciar a su acta, el juicio continuó en el alto tribunal al haber alcanzado ya la fase de enjuiciamiento.

Este 29 de abril, Aldama detalló durante ocho horas supuestas “mordidas”, pagos en efectivo y apuntó a una posible financiación irregular del PSOE, situando incluso a Sánchez en la cúspide de la supuesta organización, según su versión de los hechos.

El ‘caso mascarillas’ en Baleares y Canarias

Por su parte, la Audiencia Nacional instruye las piezas separadas que no dependían directamente del aforamiento de Ábalos. Entre ellas destacan:

Los contratos de mascarillas en Baleares y Canarias (la citación del 14 de mayo), presuntos amaños en adjudicaciones de obra pública en distintas comunidades y la investigación sobre presunta financiación del PSOE irregular mediante pagos en metálico procedentes de las comisiones.

Estas piezas permanecen en fase de instrucción y se tramitan en la Audiencia Nacional por no estar vinculadas al aforamiento o por haber sido remitidas desde el Supremo tras la pérdida del mismo. Aunque paralelas y conectadas (la UCO las considera parte de una misma trama), se investigan de forma separada para agilizar los procedimientos.

Deja una respuesta