En un nuevo episodio de intromisión extranjera en las aulas españolas que pone en tela de juicio la soberanía educativa de nuestra nación, la asociación **Aixeca’t-Levántate** ha elevado una denuncia de gran calado. A través de un informe exhaustivo, esta plataforma civil acusa a la Generalidad de **Cataluña** y al Gobierno de España de absoluta falta de transparencia en los convenios que permiten la enseñanza de lengua árabe en centros de Educación Primaria y Secundaria. Lo más preocupante es el origen del dinero: estos programas están financiados íntegramente por el **Reino de Marruecos**, sin que exista un control público sobre los contenidos pedagógicos, el perfil del profesorado o los objetivos ideológicos de esta singular oferta formativa.
La opacidad de los convenios educativos: ¿adoctrinamiento subvencionado por Rabat?
La noticia, recibida con gran inquietud en los sectores que defienden la escuela pública y laica, arroja luz sobre un pacto del que apenas se conocen los flecos económicos. Al financiar directamente estas clases en el territorio catalán, Marruecos no solo ejerce una suerte de diplomacia cultural, sino que establece un canal directo de influencia sobre miles de menores que, en muchos casos, ya han nacido en España. Resulta escandaloso que se autorice la impartición de materias ajenas al currículo nacional sin que la Inspección Educativa supervise qué se enseña realmente en esas aulas. Ante la dejadez de funciones de la consejera de Educación, esta asociación civil exige ahora una auditoría completa de los fondos y los manuales que circulan por los colegios públicos, unos centros que parecen ser rehenes de intereses ajenos a la Constitución Española.
La falta de control administrativo y el riesgo de vulnerar la aconfesionalidad escolar
El rigor en la información periodística es vital para entender el peligro que esto supone para la convivencia ciudadana. No es casualidad que Cataluña sea la comunidad donde más se ha expandido este modelo de enseñanza paralela. Al delegar la formación en manos de un Estado extranjero, se abre la puerta a discursos que pueden chocar frontalmente con los valores occidentales de igualdad y libertad. Mientras la Generalidad se dedica a perseguir el español en las aulas, permite que otra potencia extranjera imponga su agenda cultural sin filtros. No es de extrañar que la sensación de caos crezca en una sociedad española donde la policía alerta de graves riesgos por la regularización masiva de inmigrantes, revelando una falta de control similar en cada estamento del Estado.
Soberanía educativa bajo sospecha: ¿quién manda realmente en las aulas de Cataluña el 2026?
La opacidad en la contratación de los docentes que imparten estas clases de árabe es otro de los puntos negros del informe de Aixeca’t-Levántate. No se sabe si estos profesores han pasado los filtros de seguridad necesarios ni si su formación es puramente lingüística o tiene un trasfondo religioso. Es el mismo tipo de ineficacia que vemos en cada área donde el sanchismo y el separatismo se dan la mano. Mientras el Reino de Marruecos financia estratégicamente su lengua en nuestros colegios, nosotros vemos cómo el pib per capita en espana vuelve al nivel de los anos 70, asfixiando nuestra capacidad de respuesta soberana ante las injerencias externas. Exigimos que Cataluña recupere el mando de sus propias aulas y que no se ceda ni un ápice de soberanía educativa a potencias extranjeras que no comparten nuestra visión del mundo.
Un futuro incierto para la neutralidad del sistema de enseñanza público
En definitiva, la denuncia en Cataluña es un aviso a navegantes para todo el territorio nacional. Brindamos por la labor de las asociaciones civiles que no se dejan amilanar por lo políticamente correcto, pero denunciamos la traición de unos gobernantes que ponen las llaves de los colegios en manos ajenas. Seguiremos vigilantes ante cada intento de adoctrinamiento que se cuele por la puerta de atrás de nuestra administración pública. La verdad, amigos lectores, es que la educación es la base de la libertad y no puede estar en venta por un puñado de monedas llegadas de Rabat, mientras el absentismo y las bajas baten records escandalosos también en el personal docente patrio ante la falta de autoridad y respeto en los centros escolares.
Fuente: Eldebate.com












