La institución explica que, como la sangre caduca, las necesitan ordenadas y de forma progresivas durante los próximos días, no una avalancha el lunes
El Centro de Transfusión, Tejidos y Células de Córdoba (CTTC), ubicado junto al Reina Sofía en la avenida San Alberto Magno, instó ayer domingo a la población a donar sangre para ayudar a las víctimas del descarrilamiento de Adamuz. El centro abre sus puertas este lunes a las 8.30 horas y mantendrá el horario ininterrumpido durante toda la jornada, ante la previsión de una alta afluencia de donantes.
El director del centro, Rafael Villalba, apeló a la solidaridad ciudadana y explicó al Diario de Córdoba que necesitan «que las donaciones de sangre se realicen a partir de este lunes de forma ordenada». El director pidió que los cordobeses acudan a donar de forma progresiva durante los próximos días, ya que la sangre caduca y resulta preferible evitar concentraciones masivas en un solo momento, dado el elevado número de heridos y la posible necesidad de transfusiones en intervenciones quirúrgicas o procedimientos adicionales.
Donaciones progresivas en vez de masivas el primer día, porque la sangre caduca
Villalba explicó además que Córdoba ya recibió unidades de sangre de provincias cercanas como Granada y Sevilla tras conocerse el accidente, y añadió que se suspendieron las operaciones programadas para este lunes en el hospital universitario Reina Sofía de Córdoba con el fin de destinar las reservas disponibles a las víctimas de la emergencia y a las urgencias del centro.
El Reina Sofía movilizó desde el primer momento a todo su personal de urgencias y cuidados intensivos para atender a los numerosos heridos, que durante la noche comenzaron a ingresar en un continuo ir y venir de ambulancias entre el lugar del siniestro y el centro hospitalario.
Los equipos activaron la UCI 11 al completo y priorizaron la atención a las víctimas, que recibieron cuidados nada más llegar al hospital. La red de centros de transfusión sanguínea redistribuyó unidades de sangre hacia Córdoba y Jaén para reforzar las reservas, y se coordinó con otros hospitales como el de Andújar y el Virgen del Rocío de Sevilla, que permanecieron preparados para derivar pacientes si resultaba necesario.











