Las mujeres, entre 18 y 24 años, que golpearon a Bianca Lizbeth son sospechosas de los delitos de agresión y riña tumultuaria
La Guardia Civil arrestó este viernes a cinco mujeres de entre 18 y 24 años por la agresión grupal a Bianca Lizbeth, actual «miss Benavente» y «miss Trans Zamora» en un bar nocturno en La Bañeza (León) la madrugada del domingo pasado.
A las arrestadas se les imputa un delito de agresión y otro de riña tumultuaria. La víctima estuvo a punto de perder un ojo y presenta fracturas en la mandíbula tras el ataque, según reporta EFE.
Entró al baño de mujeres
Todo inició cuando se preparaba para irse a casa y decidió ir al baño primero. Al entrar, se encontró con cuatro chicas que empezaron a insultarla de inmediato, mientras que dos permanecían en el baño y otras dos estaban afuera.
La víctima relata a La Opinión-El Correo de Zamora que, tras un rato, tocó la puerta porque necesitaba entrar y recriminó a las dos chicas dentro que ese no era el sitio para tener relaciones sexuales. En ese momento, una de las jóvenes afuera le dio golpes en la cara y le dijo que se fuera “al baño de hombres”, llamándola “travelo” y haciendo comentarios sobre su altura.
La situación se intensificó cuando las dos chicas que estaban en el baño salieron al oír los gritos. Las cuatro se lanzaron sobre la víctima para atacarle, tirándole del cabello y dándole puñetazos, botellazos y lanzándole vasos.
La víctima cuenta que logró encerrarse en el baño, pero las agresoras abrieron la puerta con una patada, ella volvió a cerrarla usando su peso, momentos en que las agresoras se alejaron momentáneamente.
Paliza grupal a la salida del bar
Al salir de la discoteca hacia su hogar, otra chica se le acercó para preguntarle qué había pasado y, en ese momento, las cuatro agresoras regresaron acompañadas de seis o siete personas más, según su relato.
Se produjo entonces una paliza grupal contra la víctima entre gritos de “maricón”, “travelo” y “travesti”, además de amenazas de muerte, hasta que la intervención de la Policía y la Guardia Civil detuvo la agresión.
Pudo perder un ojo
Cuando llegaron los agentes, la Guardia Civil no pudo tomarle declaración a la víctima por su estado de aturdimiento y severas lesiones que le desfiguraron la cara. In situ no se logró identificar a las cuatro principales agresoras, porque la prioridad era la atención médica, sin embargo, comenzó la investigación para localizar a las agresoras. La víctima presentó una denuncia formal al día siguiente en Benavente, tras recibir el alta del hospital y con el informe de lesiones.
El reporte médico muestra múltiples contusiones en todo el cuerpo y una lesión en un párpado que necesitó siete puntos de sutura, la cual se cree que fue causada por uñas o un objeto durante el ataque. Como resultado, un ojo terminó con un considerable derrame y existió el riesgo de perderlo.












