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Condenada a 16 años la asesina de un discapacitado para el que trabajaba como limpiadora

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Por una presunta deuda, la asesina mató a golpes a su víctima, un hombre con un 92% de discapacidad física y sensorial y problemas de visión

Asesina a un discapacitado, le roba el televisor y lo vende por 50 euros. El TSJ de Castilla-La Mancha ha confirmado la condena de 16 años de prisión a una mujer por los delitos de homicidio y de robo con violencia tras matar a un hombre con un 92% de discapacidad para el que trabajaba como limpiadora.

La sentencia ratifica el agravante de abuso de superioridad y la indemnización de 240.208,83 euros impuesta por la Audiencia de Ciudad Real. La Audiencia relata que la mujer trabajaba con frecuencia en labores de limpieza en el domicilio de la víctima, que tenía un grado de discapacidad física y sensorial del 92% y problemas de visión.

El 24 de noviembre de 2020, la mujer reclamó un dinero a la víctima por una presunta deuda, a lo que se negó, y se entabló una fuerte discusión. El día siguiente la mujer fue a la casa de la víctima con el mismo propósito y comenzó a golpear y empujar la puerta mientras que gritaba que le abriera.

La mujer allanó el piso tras romper a patadas una moldura e introducir una mano por el hueco para accionar el picaporte. Una vez dentro, vivieron a discutir y la mujer golpeó con fuerza a la víctima en la cara con un objeto contundente.

La mujer robó el televisor y lo vendió por 50 euros

Una vez perpetrada la agresión, la mujer llevó a su la víctima al dormitorio, lo tumbó sobre el pecho con un cojín sobre la herida que tenía en la cabeza, robó un televisor de plasma del salón y abandonó la vivienda. Instantes después acudió a otro domicilio en donde vendió el televisor por 50 euros.

Las heridas sufridas por la víctima fueron tan graves que causaron su muerte en el hospital el 1 de febrero de 2021.

La Audiencia considera que la explicación que ofreció la asesina debe ser descartada por “inverosímil” al resultar “contradictoria” tanto con los testimonios de los vecinos como con los resultados de las pruebas periciales dactiloscópica y médico-forense.

“Tal y como zanja la sentencia apelada”, continúa el tribunal, las pruebas permiten acreditar “la autoría de la acusada en lo que respecta al delito de homicidio y a las circunstancias en las que se produce la sustracción de efectos sobre la que hay prueba directa y reconoce haber realizado la misma”.

La sentencia no es firme y contra ella cabe recurso de casación ante el Tribunal Supremo.

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