Capacitaban a terceros para unirse al Daesh y hacer la yihad mediante formaciones en línea y presenciales en la ciudad autónoma
Cursillos presenciales de terrorismo islámico en Melilla. La Audiencia Nacional ratifica la condena de seis años y medio de prisión a dos marroquíes por promover el terrorismo yihadista y adoctrinar a jóvenes en Melilla. Desestima las apelaciones de Rachid Akouad y El Ourdani Zaroith, de febrero pasado, tras declararlos culpables de un delito de adoctrinamiento terrorista.
Los hechos comprobados en la sentencia confirmada indican que, desde cerca de 2015, los acusados comenzaron a radicalizarse en sus creencias religiosas, utilizando foros y sitios web, adoptando completamente los principios yihadistas del ideario del Daesh.
Desde 2020 y hasta que fueron detenidos en 2022, ambos iniciaron una campaña de proselitismo para radicalizar a otros, preparándolos para la yihad y considerando como enemigos a quienes no compartían su estricta interpretación del islam yihadista.
Preparaban a jóvenes para defender violentamente los objetivos del Daesh
Esto lo hacían tanto a través de la difusión en redes sociales de abundante contenido de esta índole, en el que presentaban a los muyahidines como figuras heroicas, como también mediante encuentros directos con otros jóvenes en Melilla.
Se trataba “de llamar a otros jóvenes para llevar a cabo la yihad, preparándolos para actuar de forma violenta en defensa de los objetivos del Daesh, esto es contra todo aquel que no comparte esta visión”, concluye el Tribunal.
No era una simple manifestación de creencias religiosas
La Sala de Apelaciones sostiene que las pruebas permiten señalan, sin lugar a dudas, que la actividad realizada por los acusados no se limitaba a la simple manifestación de creencias religiosas o ideológicas, protegida por la libertad de expresión, sino que se dirigía activamente hacia la captación y adoctrinamiento de otros en las ideas del terrorismo yihadista.
Los jueces consideran que en este caso se cumplen los elementos del tipo penal del adoctrinamiento de terceros para su inclusión en un grupo terrorista, ya que ha quedado demostrado el entrenamiento que llevaban a cabo en línea y de manera presencial durante las reuniones organizadas en Melilla, orientadas a difundir las enseñanzas del salafismo en el contexto del yihadismo radical, siguiendo las pautas del Daesh y fomentando la incorporación a esta entidad.












