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Cuándo no es delito llamar ‘lamebotas’ y ‘carajote’ a un sindicalista

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Una sentencia señala que ‘el lenguaje faltón’ en ‘un contexto de tensión sindical entre sindicatos’ no atenta contra el derecho al honor

El Juzgado de Primera Instancia nº2 de Sevilla sentenció el pasado 3 de mayo que llamar a un sindicalista “lamebotas“, “carajote“, “tonto” y “dopado” en el escenario de una confrontación sindical no afecta el derecho al honor de quien recibe las críticas.

El juez desestima así la demanda de la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) contra Alternativa Sindical de Trabajadores de Seguridad Privada (ASTSP) y uno de sus delegados, D. C. D., por las expresiones vertidas en 23 publicaciones de Facebook el año 2021.

CSIF reclamó a un sindicalista rival 10.000 € por intromisión al derecho al honor

Según la demanda, el sindicalista de ASTSP denigraba al CSIF Unión Provincial de Sevilla y a sus afiliados, con expresiones presuntamente innecesarias y ofensivas, tales como “tonto”, “carajote” o “dopado”.

Para CSIF, las expresiones “sobrepasarían el ámbito de la acción sindical para atentar contra el honor, prestigio y crédito” de CSIF, “construyendo una opinión desfavorable contra este sindicado y sus afiliados, “orientadas a sembrar la duda y destruir su credibilidad”.

A esto sumaba el demandante que, como se publicaron en Facebook, aumentaba la gravedad del daño a la imagen, porque “propagan de forma abierta y no restringida, por escrito y con publicidad”.

Por todo ello, CSIF reclamaba una indemnización solidaria de 10.000 € por intromisión en su derecho al honor. No obstante, la sentencia no vio delito en los hechos y ha condenó al demandante a pagar las costas.

Las personas jurídicas no gozan de protección al derecho al honor ‘equivalente’ al de las personas físicas

El Juzgado explica en la sentencia que, aunque “las personas jurídicas sean titulares del derecho al honor sea algo indiscutible hoy en día, no implica que esta protección de la que gozan sea equivalente o de igual rango a aquella que disfrutan las personas físicas”.

El magistrado analiza los textos de Facebook y concluye que, cuando se publicaron, existía un “clima de confrontación entre CSIF de Sevilla y la ASTSP en el gremio de la seguridad privada, con especial beligerancia y combatividad por parte de esta última”.

Además, el “contexto de confrontación pudo agudizarse por el hecho de que algunos militantes de ASTSP abandonaran dicha formación para integrarse en CSIF Unión Provincial de Sevilla”, precisa el juzgado.

Según el juez, “las publicaciones denunciadas se enmarcan en ese contexto de tensión sindical entre sindicatos, encaminado a la obtención de la afiliación de trabajadores “, acentuando las críticas al CSIF “según la versión interesada y parcial del autor de la comunicación”.

A pesar del tono faltón, son ‘críticas propias de la libertad de expresión en el contexto de la libertad sindical’

La sentencia razona que “el lenguaje utilizado es el propio de este tipo de publicaciones: irónico, efectista, mordaz y en ocasiones faltón“, con “expresiones que, aisladamente consideradas, pueden revelar cierto menosprecio o falta de educación pero que, en ese ámbito, son sinónimo de menor interés o inteligencia para la defensa de los intereses corporativos”.

“A pesar de ese tono chusco, burlón y hasta faltón, no son más que críticas propias de la libertad de expresión en el contexto de la libertad sindical, relacionadas con ese pique o pugna por atraer a los trabajadores a su asociación en detrimento de la otra” concluye la sentencia, recogida por ‘Economist & Jurist’.

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