Skip to content

Cuba adquiere 300 drones chinos y rusos mientras Trump despliega el USS Nimitz en el Caribe

La dictadura de Díaz-Canel, acorralada por la imputación a Raúl Castro, arma sus últimas defensas en un desesperado intento por sobrevivir

El gobierno de Miguel Díaz-Canel ha adquirido al menos 300 drones de ataque de fabricación china y rusa para enfrentar una posible intervención estadounidense en Cuba. Esta movida desesperada coincide con el contundente despliegue del portaaviones USS Nimitz y su grupo de combate en el Caribe por parte de la Administración Trump.

Según fuentes confirmadas por medios como Axios y Newsweek, La Habana busca preparar lo que ellos mismos han calificado como un posible «baño de sangre«. Sin embargo, expertos señalan que esta flota de drones representa poco más que un gesto simbólico ante la abrumadora superioridad militar estadounidense. La Cuba castrista carece de aviación moderna, defensa antiaérea efectiva y del respaldo petrolero venezolano que alguna vez tuvo.

Grupo de ataque Nimitz

El mismo miércoles en que el fiscal general Todd Blanche imputaba a Raúl Castro por cargos de asesinato y conspiración en la Freedom Tower de Miami, el Mando Sur de EE.UU. (SOUTHCOM) anunciaba con orgullo: «Bienvenido al Caribe, grupo de ataque del Nimitz«.

Este despliegue, que incluye destructores y ala aérea, no es un simple ejercicio: es una clara demostración de fuerza que protege Guantánamo y las aguas de Florida de cualquier provocación del régimen.

Silencio cómplice de la izquierda y del Sanchismo

La izquierda internacional guarda un silencio cómplice. Mientras China y Rusia emiten tibios comunicados de apoyo, líderes como Claudia Sheinbaum, Lula da Silva y Gustavo Petro han desaparecido del mapa.

El mismo Pedro Sánchez, que hace semanas exigía «respeto» para la dictadura en Barcelona, ahora calla. Este mutismo revela la hipocresía de quienes durante décadas han justificado la represión, la miseria y las ejecuciones del castrismo.

El pueblo cubano, que sufre apagones eternos, hambre y represión sistemática, observa cómo sus verdugos gastan recursos en drones mientras el país se derrumba. Raúl Castro y sus generales del GAESA han saqueado miles de millones, como bien señaló el secretario de Estado Marco Rubio en su mensaje al pueblo de la isla.

67 años de opresión en Cuba

La imputación contra Castro representa un salto histórico. Por primera vez, la justicia estadounidense busca acusarle por crímenes que incluyen el derribo de aviones civiles y décadas de terrorismo de Estado.

Trump ha calificado el momento como «muy importante«, mientras la oposición cubana en el exilio y dentro de la isla ve en estos acontecimientos la luz al final de un túnel de 67 años de opresión.

El régimen, aislado y débil, sabe que su tiempo se agota. Los drones chinos y rusos no salvarán a una dictadura que ha convertido a Cuba en una cárcel y a sus habitantes en esclavos.

La libertad de Cuba está más cerca que nunca. El mundo democrático no puede ni debe tolerar por más tiempo esta aberración totalitaria en el hemisferio occidental.

Deja una respuesta