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De ‘hito histórico’ a fracaso y ruina económica del Gobierno con la vacuna Covid de Hipra

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Sanidad invirtió 31 millones en la marca Bimermax cuando ya había tirado a la basura 14 millones de dosis caducadas Pfizer el pasado año

Un acontecimiento “histórico” dijo el presidente Pedro Sánchez, un hito para la investigación española que nos ponía a la supuesta cabeza europea. Pero la vacuna de Hipra (Bimervax) contra la Covid-19, laboratorio de Gerona, que costó 31 de millones de euros, acabará en la basura como ha confirmado el diario ABC.

Pese a que el ministro (breve) de Sanidad, José Manuel Miñones, había asegurado que media Europa iba a utilizar la vacuna española, lo cierto es que la Ponencia de Vacunas siguió los criterios de Europa y utilizó las inyecciones supuestamente adaptadas a esas destructoras nuevas cepas del coronavirus llamadas a liquidar la población mundial. Pero ni unas ni otras han seguido el camino que querían imponer la OMS los Estados Miembros y la Agenda 2023, es ¡decir, acabar el ‘cuerpo’ del ciudadano medio.

¿Por qué hacemos tal afirmación? Más de 1,5 millones de dosis del antiviral contra la Covid-19 de Pfizer caducaron en la Unión Europea y Reino Unido a finales de noviembre, lo que deja unas pérdidas valoradas en miles de millones de euros. Así se recoge en un análisis de la consultora Airfinity, que prevé que esta cifra alcance los 3,1 millones de dosis caducadas a finales de febrero de 2024, con un valor de 2.000 millones de euros.

Reino Unido es el país con más existencias sin utilizar, con un millón de dosis caducadas, lo que supone un coste de 638 millones de euros. Otros 550.000 caducarán a finales de febrero de 2024 y otros 650.000 a finales de junio de 2024. En AlemaniaFranciaEspaña e Italia también se ha producido este desperdicio, ya que la prescripción y el consumo del medicamento han sido mucho menores de lo esperado en todo el continente.

Millones de dosis caducadas en España y UE

Además, según los datos de 2022, hubo que hacer otra limpia considerable de sueros anticovid, y España tuvo que tirar 14 millones de dosis caducadas, un 5% de las recibidas.

La gran paradoja y el gran ‘acierto’ de Sánchez y su Ministerio de Sanidad (o de la Verdad Sanitaria) se produjo en febrero de 2022. El Gobierno destinó un crédito extraordinario de 253 millones para la compra de vacunas. Se adquirieron 344.000 tratamientos. Pero España ha resultado ser el país europeo que menos lo ha utilizado (solo se dio salida a 130.000 dosis; caducaron a finales de 2022 un total 214.000). En esa operación se ‘lograron’ unas pérdidas de unos 160 millones.

La realidad es tozuda, y la realidad es que tras las primeras dosis frente a la Covid-19 la ciudadanía se ha relajado a pesar de las numerosas campañas y dinero invertido en publicidad y propaganda institucional. Se llegó a asegurar que si el español medio no asimilaba sus correspondientes dosis de refuerzo, la sangría de muerte por Covid-19 podría ser desastrosa. Pero no ha sido así, y por los datos, más bien todo lo contrario. Desde que los españoles han cesado en seguir incorporando el líquido elemento con sello Pfizer, el descenso en las muertes por Covid-19 se ha multiplicado.

Pero volviendo al asunto del laboratorio Hipra con base en Gerona, el que fuera exviceconsejero de Salud Pública de la Comunidad de Madrid y actual secretario de Salud del PP, Antonio Zapatero, aseguró que la vacuna española “llegó tarde y cuando por fin se autorizó pensamos: ¿quién se la va a poner?” Su desarrollo tardó 3,5 años. “El Gobierno la compró y ya sabía que no aportaba nada”, pero el laboratorio respiró tranquilo.

Vacunas Covid y el negocio multimillonario

Y es que, entonces, la búsqueda de una vacuna para frenar la pandemia fue una odisea. Se suponía que estaba en juego la salud de millones de personas, pero sobre todo se trataba de un negocio multimillonario… Del que Pfizer sacó ventaja con una vacuna que se sacó tan rápido que muchos aseguraron que ya estaban creadas antes de que naciera la propia enfermedad.

El orgullo patrio para que España salvara a España logró que el 30 de marzo de 2023, cuando ya ni había casos de Covid-19, la vacuna de Hipra fuese aprobada “como dosis de refuerzo en personas mayores de 16 años que hayan sido vacunadas anteriormente con una vacuna de ARNm contra el COVID-19. Se trata de una vacuna adyuvada bivalente que contiene una proteína recombinante basada en las variantes Beta y Alfa del SARS-CoV-2”.

Eso contaba el propio laboratorio. Y en teoría iba a ser comercializada en la Unión Europea, después de haber recibido una opinión favorable de la Agencia Europea del Medicamento y haber obtenido una autorización de comercialización de la Comisión Europea. Se habían firmado precontratos con trece países de la Unión.

Pero llegó el batacazo mundial y los sueños de nuestra vacuna, los millones invertidos con fondos públicos… A la basura.

Sin lograr los objetivos comerciales

Este pasado verano 2023, se confirmó que los objetivos comerciales de Hipra quedarían lejos de sus previsiones. Cinco meses después del hito de comercialización, solo España ejerció su opción de compra, adquiriendo 3,2 millones de dosis por 31 millones de euros. El máximo al que aspiraba la farmacéutica gerundense era la venta de 250 millones de dosis, cifra que significaría en torno a los 2.000 millones de euros.

Ningún país ha hecho caso a España y todos siguen comprando a Pfizer aunque se sigan tirando a la basura millones y millones de dosis. Por lo visto, nuestra vacuna para esas cepas asesinas que se desarrollan (o desarrollaban) mes a mes, no estaba preparada. Solo Pfizer se anticipaba (y anticipa) a esas misteriosas variantes. El problema es que los organismos internacionales, como la OMS o la EMA entre otros, recomiendan que las vacunas estén actualizadas a las últimas cepas de ómicron.

España paga a Hipra vacunas desfasadas

La realidad es que el pasado año, en marzo, Sanidad pagó a Hipra un total de 31 millones de vacunas desfasadas, que no cumplían con los requisitos para inocularse en la campaña del pasado otoño. Es decir, que si alguien ha sido vacunado, con la vacuna española en España, para nada le ha servido (o quizás para nada bueno).

Hipra y el Gobierno de España se las veían muy felices ante el ‘hito histórico’. De hecho, se plantearon unas previsiones increíbles. Estaba previsto que se produjeran 400 millones de dosis durante el año 2022. Para el 2023 se podrían alcanzar los 1.200 millones de dosis.

Y todo a la basura… Ahí es nada.

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