Llevaba siete asiáticos y un magrebí, la mitad sin papeles, para distribuirlos por diferentes lugares de España y Portugal
La policía regional vasca ha arrestado en el municipio guipuzcoano de Oyarzun a un individuo asiático de 31 años que conducía un vehículo robado en Francia por cometer, presuntamente, delitos relacionados con la falsificación de documentos y la trata de personas.
Alrededor de la medianoche de ayer, lunes, el conductor de una furgoneta con matrícula francesa que se encontraba en la gasolinera de Oyarzun, en la AP-8, cuando le abordaron por agentes de la Ertzaintza para verificar los papeles del vehículo y de las personas a bordo.
Los agentes lograron confirmar que la documentación que presentó el conductor era falsa y que el vehículo estaba registrado como robado en Francia.
Ilegales en ruta con destino a localidades de España y Portugal
Los agentes corroboraron que los pasajeros del vehículo, seis hombres y una mujer de origen asiático, junto a otro hombre de origen magrebí, habían sido recogidos en París para llevarlos a diferentes lugares dentro de España y Portugal.
La mitad de los inmigrantes carecía de documentación, y tras realizar las correspondientes averiguaciones en las instalaciones policiales, pasaron a disposición de la Unidad de Extranjería de la Policía Nacional.
Ladrón, falsificador y traficante de personas detenido en Oyarzun
Los agentes detuvieron al conductor, de 31 años y de origen asiático, como presunto responsable de la falsificación de documentos, el robo de un vehículo y la trata de personas. Al extranjero se le transfirió a las instalaciones de la Ertzaintza y, tras concluir los trámites necesarios, se le llevó ante la autoridad judicial a primera hora de la tarde de ayer.
La Ertzaintza detiene en Tolosa a dos magrebíes por tráfico de inmigrantes
Una semana antes, en circunstancias similares, agentes de la Ertzaintza detuvieron en Tolosa, Guipúzcoa, a dos magrebíes acusados de tráfico de inmigrantes. Los policías interceptaron un monovolumen que circulaba de forma errática en el barrio Ollarain y descubrieron a cinco ocupantes más en su interior, pero además uno de ellos escondido en el maletero.
Los cinco pasajeros, también de procedencia magrebí, viajaban hacia Irún y la ciudad francesa de París de manera irregular después de haber pagado una cantidad de dinero.












