La Ertzaintza desarticula parte de una banda que con los dispositivos blanqueaba miles de euros a través de criptomonedas
Agentes de la Ertzaintza detuvieron el pasado domingo 12 de abril a un ladrón magrebí de 21 años en Bilbao. Este delincuente importado formaba parte de un grupo criminal que se dedicaba a robar teléfonos móviles para luego acceder a las cuentas bancarias de las víctimas y transferir su dinero a cuentas extranjeras y billeteras de criptomonedas.
La operación comenzó en 2024 tras la denuncia de una víctima a la que le sustrajeron el móvil y, poco después, le vaciaron sus cuentas. El Grupo de Delitos Telemáticos de la comisaría de Bilbao descubrió que parte del dinero robado llegaba a una billetera de criptomonedas vinculada al detenido, quien residía en la capital vizcaína y repetía el mismo patrón en múltiples casos.
Red criminal magrebí desmantelada
Hasta ahora, los investigadores han identificado a trece víctimas que perdieron en total alrededor de 150.000 euros. Además, abrieron diligencias contra otras nueve personas —ocho hombres de entre 24 y 56 años de origen magrebí (seis de ellos fuera de España) y una mujer europea de 26 años—, pero aún se sigue investigando para localizar posibles nuevas víctimas y desarticular completamente la red.
Al inmigrante norteafricano de 21 años le imputan los delitos de estafa, receptación, blanqueo de capitales, usurpación de estado civil y acceso ilegal a sistemas de información. El juez decretó su ingreso en prisión preventiva el martes.
Durante el registro en el domicilio del arrestado, los agentes incautaron varios dispositivos electrónicos, 4.000 euros en efectivo, una billetera fría de criptomonedas, un DNI y un carnet de conducir falsificados con su fotografía, y un vehículo de alta gama.
Este caso pone de manifiesto la creciente sofisticación de las bandas que combinan hurtos físicos con ciberdelitos financieros, aunque existen precauciones básicas que pueden evitar quebraderos de cabeza. La Policía recomienda activar siempre el bloqueo biométrico en los móviles y la doble autenticación en las apps bancarias para reducir estos riesgos.












