Hackeaba cajeros cajeros automáticos con un malware específico y retiraba efectivo para financiar la organización
Oculto en la rama asentada en España. Agentes de la Policía Nacional han apresado en Madrid a un individuo buscado por las autoridades de los EE.UU. por la realización de delitos relacionados con entidades financieras, ejecutados con la finalidad de financiar a la organización criminal venezolana del Tren de Aragua.
Este individuo habría estado involucrado en una red en EE.UU. que se dedicaba al hackeo de cajeros automáticos haciendo uso de un software malicioso, lo que les permitía obtener retiros de efectivo fraudulentos que usaban para sustentar la organización.
La detención fue llevada a cabo por el Grupo de Trabajo Conjunto de la Policía Nacional, creado expresamente para combatir esta organización criminal transnacional que integra diversas especialidades policiales.
Expansión a España del Tren de Aragua
Desde que se detectó la expansión del Tren de Aragua en 2022, la Policía Nacional ha estado presente en múltiples foros de colaboración internacional donde el intercambio de datos con naciones gravemente afectadas por esta problemática ha proporcionado valiosa experiencia para anticiparse al fenómeno.
Uno de estos foros es el conocido GICCOT (Grupo Internacional contra el Crimen Organizado Transnacional), respaldado por el FBI de EE.UU., que se encuentra en El Salvador y que ya cuenta con considerable experiencia en la lucha contra este tipo de grupos criminales transnacionales activos en América y que intentan establecerse en España.
Además, se ha inaugurado recientemente en AMERIPOL una Acción Conjunta y Sostenida para combatir las actividades del Tren de Aragua, con la colaboración del proyecto PACCTO-AMERIPOL, en el que también participa la Policía Nacional.
Desestabilización de países afectados exportando bandas criminales
Estas iniciativas se enmarcan dentro de la estrategia de la Comisaría General de Información contra las NADSI (Nuevas Amenazas Desestabilizadoras de la Seguridad Interior), las cuales se han definido como aquellos factores que impulsan la desestabilización del país afectado, y que incluyen amenazas híbridas perpetradas por actores estatales hostiles, delincuencia proxy vinculada a dichos estados y actividad delictiva grave con capacidad desestabilizadora.












