La red criminal suplantaba identidades en las pruebas del Instituto Cervantes aprovechando el parecido físico con sus ‘clientes’
El descontrol migratorio abre la puerta a las mafias que ofrecen atajos con los papeles. La Policía Nacional detuvo en Vich (Barcelona) a dos hombres que suplantaban la identidad de inmigrantes en los exámenes de lengua castellana obligatorios para obtener la nacionalidad española. Los detenidos, también de origen extranjero, se valían de su parecido físico con sus clientes para presentarse a las pruebas del Instituto Cervantes a cambio de un pago.
Dos métodos para engañar a los examinadores
La red operaba con dos sistemas distintos. El primero consistía en usar documentación falsificada con los datos del inmigrante pero con la fotografía del suplantador. El segundo era más rudimentario: el cliente entregaba su propio documento original al impostor, que confiaba en que el parecido físico bastaba para pasar desapercibido ante los examinadores, una estrategia que les funcionó en varias ocasiones.
La Prefectura Superior de Navarra llevaba meses detectando irregularidades en las convocatorias DELE cuando, en febrero, dos de los implicados levantaron las sospechas del personal del examen. Los examinadores avisaron a la policía, que activó una investigación en el marco del plan FUGAX.
La inteligencia artificial permitió identificar a los suplantadores
Los investigadores de la Policía Científica recurrieron a herramientas de reconocimiento facial basadas en inteligencia artificial para identificar a los autores a partir de las imágenes disponibles. El rastreo los llevó desde Pamplona hasta Vich, donde finalmente los detuvieron.
Los arrestados se enfrentan a cargos por falsedad documental, usurpación de estado civil y pertenencia a grupo criminal. La operación permitió desarticular una red que facilitaba de forma fraudulenta la certificación lingüística del Instituto Cervantes, requisito indispensable para tramitar la nacionalidad española, recuerda El Caso.












