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Graves disturbios en Murcia en la entrada de un centro para regularización de extranjeros

Decenas de personas se concentraron a primera hora en la asociación Rumiñaui y fue necesaria la intervención policial tras escenas de violencia en la zona

Momentos de tensión este martes a las puertas de la asociación RUMIÑAUI, en Murcia, uno de los centros autorizados para expedir el certificado de vulnerabilidad dentro del proceso de regularización de extranjeros.

Decenas de inmigrantes de origen subsahariano se agolparon en el acceso coincidiendo con la apertura de las instalaciones para poder realizar este trámite, lo que provocó escenas de violencia y nerviosismo en el entorno.

Hasta el lugar se desplazaron varias dotaciones policiales, que tuvieron que intervenir para disuadir los disturbios y controlar la situación.

Basura y violencia en el barrio murciano

Los vecinos de la zona han denunciado además que numerosas personas habrían pasado la noche en la calle, algunas con colchones, y que a primera hora el entorno presentaba acumulación de basura.

Tras la actuación policial, la situación ha ido recuperando la normalidad, aunque se mantiene la preocupación vecinal por los incidentes registrados durante la mañana

El proceso permite que aproximadamente entre 30.000 y 40.000 personas en la región puedan acceder a una situación administrativa regular, siempre que demuestren su estancia y cumplan con requisitos como la carencia de antecedentes penales. Para absorber esta afluencia, la Delegación del Gobierno activó un dispositivo de refuerzo con turnos de tarde en las oficinas de Extranjería a mediados de abril.

Factores que contribuyen a la tensión

Diversos factores han contribuido a la acumulación de personas y al malestar en las oficinas y centros de gestión de Murcia:

  • Saturación de servicios: Desde febrero, sindicatos como el CSIF ya advertían sobre el posible colapso de las oficinas de Extranjería debido a la sobrecarga de trabajo que supondría este proceso.
  • Falta de recursos: Se han registrado denuncias sobre la falta de información clara y de personal suficiente en algunos consistorios para gestionar las citas y solicitudes, lo que ha generado largas esperas y confusión entre los solicitantes.
  • Controversia política: La medida ha sido objeto de críticas por parte de sectores que alertan sobre un posible «efecto llamada» o el riesgo de colapso institucional, mientras que otras organizaciones sociales la consideran un acto de justicia y necesaria para la integración.

El delegado del Gobierno en Murcia, Francisco Lucas, ha instado repetidamente a la calma y ha defendido que el dispositivo está dimensionado para el volumen de trámites, insistiendo en que no se trata de una medida que genere nuevas entradas, sino de regularizar a quienes ya forman parte de la sociedad. A pesar de estos esfuerzos institucionales, la gestión presencial de las citas sigue siendo un punto crítico de fricción administrativa.

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