Evalúa cargos penales contra el exmandatario cubano Castro de 94 años por la muerte de cuatro exiliados anticastristas
El gobierno de Estados Unidos se prepara para presentar una acusación formal contra Raúl Castro, histórico líder cubano de 94 años, por su presunta responsabilidad en el derribo de dos avionetas civiles del grupo anticastrista Hermanos al Rescate ocurrido el 24 de febrero de 1996. Según reveló la cadena CBS News, citando fuentes oficiales, el Departamento de Justicia analiza cargos que podrían ser presentados ante un gran jurado federal, con posible anuncio en Miami el próximo 20 de mayo.
El incidente, uno de los más tensos en las relaciones bilaterales, ocurrió cuando cazas MiG-29 de la Fuerza Aérea Cubana derribaron dos de las tres avionetas que sobrevolaban aguas internacionales cerca de La Habana. Cuatro personas murieron: tres estadounidenses y un residente legal en Estados Unidos. Cuba argumentó en su momento que las aeronaves violaban su espacio aéreo, mientras que Washington y los exiliados lo calificaron como un acto de agresión deliberada contra civiles.
Cuba en decadencia
La posible imputación surge en un contexto de fuerte escalada entre Washington y La Habana. El presidente Donald Trump, consultado sobre el tema, no lo desmintió y señaló que el Departamento de Justicia se pronunciará. “Cuba es un país en decadencia”, afirmó Trump recientemente, mientras su administración profundiza medidas de presión económica, incluyendo el endurecimiento del embargo, restricciones al envío de combustible y sanciones secundarias.
Esta semana, el director de la CIA, John Ratcliffe, realizó una sorpresiva visita a Cuba donde se reunió con altos funcionarios del régimen, transmitiendo el mensaje de Trump: Washington está dispuesto a dialogar sobre economía y seguridad solo si La Habana realiza “cambios fundamentales” y deja de ser refugio para adversarios regionales.
Presión adicional
Analistas interpretan la posible acusación como una herramienta de presión adicional contra el gobierno de Miguel Díaz-Canel. A sus casi 95 años, Raúl Castro —quien sucedió a su hermano Fidel y luego impulsó el deshielo con Obama en 2014— enfrentaría un proceso simbólico pero de alto impacto político, que reaviva heridas de la comunidad cubana en el exilio, especialmente en Florida.
El caso revive debates sobre justicia histórica y el uso de herramientas judiciales en la geopolítica. Mientras Cuba lo considera una provocación, sectores anticastristas lo ven como un paso hacia la rendición de cuentas por violaciones a derechos humanos. La decisión final del gran jurado será clave en los próximos días.












