Washington convierte al Reino de Marruecos en socio estratégico clave en África y banco de pruebas para tecnologías de defensa de última generación
Estados Unidos y Marruecos han firmado una ambiciosa Hoja de Ruta de Defensa 2026-2036 que representa un salto cualitativo en su cooperación militar. Gracias al acuerdo, durante los próximos diez años Marruecos podrá adquirir armamento y tecnologías equivalentes a las de los miembros de la OTAN, un privilegio que refuerza su posición como aliado prioritario de Washington en el continente africano.
El documento fue rubricado en el Pentágono por el subsecretario de Defensa de EE.UU. para Políticas, Elbridge Colby, y el ministro delegado de Defensa Nacional marroquí, Abdelatif Loudiyi, junto al teniente general Mohamed Berrid. “Basándose en una asociación que se inició hace 250 años, cuando Marruecos fue la primera nación en reconocer a Estados Unidos, esta hoja de ruta marcará el rumbo de nuestra histórica relación en materia de defensa durante la próxima década”, declaró Colby.
El acuerdo, que se enmarca en el Comité Consultivo de Defensa bilateral, abarca varios pilares fundamentales: industria de defensa, ciberseguridad, formación de mandos, ejercicios conjuntos e inteligencia.
Entre las novedades destaca el acceso marroquí al sistema de comunicación táctica Link-16, una red encriptada de intercambio de datos en tiempo real que hasta ahora estaba reservada principalmente a aliados OTAN. Este sistema ya fue probado con éxito el pasado 3 de febrero en Agadir.
Maniobras de EEUU en la African Lion 2026
Más de 40 empresas tecnológicas estadounidenses participarán en las maniobras militares conjuntas, especialmente en el ejercicio African Lion 2026, que se celebrará entre el 20 de abril y el 8 de mayo en varias localidades marroquíes (Agadir, Tan-Tan, Tarudant, Kenitra y Benguerir).
Marruecos se convertirá así en un “banco de pruebas a escala real” para nuevas herramientas de combate, incluyendo sistemas de inteligencia artificial táctica, mando avanzado y ataque en profundidad.
Para Rabat, el pacto supone un importante salto en sus capacidades defensivas y consolida el respaldo explícito de Washington a la soberanía marroquí sobre todo su territorio, incluido el Sáhara Occidental. Para Estados Unidos, Marruecos representa un punto de apoyo estratégico en el norte de África ante la multiplicación de amenazas de seguridad en la región.
Inestabilidad en el Sahel
El acuerdo llega en un momento de creciente inestabilidad en el Sahel y refuerza la histórica relación entre ambos países, que ya se intensificó notablemente desde 2020. Fuentes marroquíes han destacado la “voluntad común de conferir un nuevo impulso” a esta cooperación, que incluye también intercambio de experiencias en lucha antiterrorista y misiones de paz en África.
Con esta hoja de ruta, Marruecos no solo moderniza sus Fuerzas Armadas Reales, sino que se posiciona como uno de los socios militares más fiables de Washington en el continente, en un contexto geopolítico donde el Magreb adquiere cada vez mayor relevancia estratégica.












