La administración Trump y Nigeria intensifican su ofensiva contra el Estado Islámico en África
Las Fuerzas Armadas de Nigeria confirmaron este martes la muerte de 175 miembros del grupo yihadista Estado Islámico tras una operación militar desarrollada conjuntamente con el Ejército de Estados Unidos en territorio nigeriano.
La ofensiva, ejecutada mediante ataques aéreos coordinados durante los últimos días, permitió destruir varios objetivos estratégicos de la organización terrorista, entre ellos puestos de control, arsenales, centros logísticos, equipamiento militar y estructuras utilizadas para financiar sus actividades extremistas.
Abatido uno de los principales líderes de Estado Islámico
El pasado sábado, los presidentes de Estados Unidos y Nigeria, Donald Trump y Bola Tinubu, anunciaron también la muerte de Abú Bilal al Mainuki, conocido como ‘Abú Mainok’, considerado uno de los máximos responsables internacionales de Estado Islámico.
La operación tuvo lugar en un complejo terrorista situado en la cuenca del lago Chad, una de las zonas más inestables de África por la presencia de grupos armados vinculados al yihadismo.
Según información de Estados Unidos, Al Mainuki estaba incluido desde 2023 en la lista internacional de terroristas sancionados. Nacido en el estado de Borno, al noreste de Nigeria, era identificado como un alto dirigente de Al Furqan, una importante red financiera asociada al Estado Islámico en la región del Sahel.
La red financiera de Estado Islámico en el Sahel
La estructura Al Furqan desempeñaba un papel clave en la financiación de las ramas de Estado Islámico en África Occidental. Su función principal consistía en redistribuir parte de los recursos económicos obtenidos por Estado Islámico – Provincia de África Occidental (ISWAP) hacia células activas en países como Malí, Burkina Faso, Níger y Chad.
Las autoridades consideran que este golpe militar debilita significativamente la capacidad operativa y financiera del grupo terrorista en la región.
Nuevas operaciones militares contra el terrorismo yihadista
Estados Unidos y Nigeria ya habían colaborado anteriormente en operaciones contra objetivos de Estado Islámico en el noroeste nigeriano. En diciembre del año pasado, ambos países lanzaron ataques conjuntos tras varios episodios de violencia atribuidos a grupos extremistas.
Mientras Washington vinculó aquellas acciones al asesinato de cristianos por parte de organizaciones yihadistas, el Gobierno nigeriano evitó respaldar públicamente esa versión de los hechos.
La cooperación militar entre ambos países refleja el aumento de la presión internacional para frenar la expansión del terrorismo yihadista en África y especialmente en la región del Sahel, donde la inseguridad continúa creciendo en los últimos años.













