Un informe de la Fundación SM revela que la juventud es muy crítica con los inmigrantes, la democracia y el feminismo, y sitúa el dinero como prioridad
Un informe de la Fundación SM sobre la juventud española ha puesto de manifiesto un giro ideológico y social entre los jóvenes de 15 a 29 años. Se inclinan claramente hacia posiciones conservadoras, muestran escepticismo hacia la democracia, y exigen que los inmigrantes se someta a los valores y costumbres propios de España. Así constatan los datos de Jóvenes españoles 2026, que recoge entrevistas a más de 1.600 jóvenes realizadas entre marzo y abril de 2025.
En el capítulo de inmigración, el estudio destaca que el 72% de los encuestados considera que los inmigrantes deben adaptarse a las costumbres españolas, casi el doble del porcentaje registrado cinco años atrás (47%).
Menos respaldo a la diversidad cultural
Paralelamente, desciende el respaldo a la celebración de la diversidad cultural, y cae entre siete y nueve puntos la proporción de jóvenes que defiende que deben respetarse todas las costumbres extranjeras, siempre que no choquen con la Constitución.
El informe también refleja que el 59% cree que se dan “demasiadas facilidades” a la población inmigrante y que el 61% asocia la llegada de extranjeros con un aumento de la delincuencia y la inseguridad ciudadana. Estas cifras, que duplican o triplican los datos de 2020, evidencian un cambio de clima social en la juventud, que se muestra mucho más exigente con las políticas migratorias y con las condiciones de integración.
Pérdida de confianza en la democracia
En el ámbito político, el estudio subraya una pérdida de confianza en la democracia y un crecimiento de las posturas autoritarias. El 68% asegura tener poca o ninguna satisfacción con el funcionamiento del sistema, mientras el apoyo expreso a la democracia ha caído desde más del 80% registrados en años anteriores hasta el entorno del 60%. Más del 55% considera que “a veces hace falta mano dura”, y casi la mitad ve ventajoso, en ocasiones, un régimen con menos libertades.
Desencanto con la clase política
Paralelamente, se ha intensificado el desencanto con la clase política: el 73,7% afirma que “todos los políticos son iguales”, lo que explica el desplazamiento ideológico hacia la derecha y la consideración de la derecha o centro derecha como opciones más atractivas. En los últimos cinco años, el número de jóvenes que se sitúa en estas posiciones ha aumentado casi 14 puntos, mientras que los que se identifican con la izquierda han descendido unas 12 unidades.
Redes sociales
El informe también destaca el papel de las redes sociales como factor determinante en la formación de opiniones políticas. Más de la mitad sigue activamente a creadores de contenidos de tendencia y, según el estudio, un 68% coincide con sus mensajes; además, el 32% reconoce haber modificado alguna convicción tras ser influenciado por estos perfiles.
Privilegios en nombre de la igualdad
En materia de género, el informe advierte de un refuerzo de los estereotipos tradicionales. Amplios porcentajes de hombres y mujeres coinciden en que las mujeres son “más sensibles” y “mejores cuidadoras” de los hijos, y cerca de dos tercios de los encuestados considera que algunas mujeres buscan privilegios en nombre de la igualdad o que exageran el sexismo. El 42% llega a justificar el control sobre las relaciones de pareja y el 41% afirma que el hombre debe centrarse en el sustento económico.
Dinero y empleo
En lo económico, el dinero se ha convertido en una prioridad central: más de la mitad de los jóvenes sitúa “conseguir dinero” como uno de sus objetivos vitales, por encima de valores como igualdad o medio ambiente. El 20% cree que ser feliz depende sobre todo de tener un buen empleo, pero el 62% considera muy difícil lograr la independencia económica y el acceso a una vivienda propia, lo que refuerza su sensación de abandono y de ingratitud hacia modelos que priorizan “grandes ideales” por encima de sus necesidades reales.












