El colombiano Yostin Mosquera asesinó a la pareja gay que lo alojaba, los metió en una maleta desmembrados y los tiró al río
El colombiano, Yostin Andrés Mosquera, bautizado por la prensa británica como «Jack el Destripador colombiano» o el «asesino de la maleta», ha sido condenado este viernes a cadena perpetua -con una pena de seguridad de más de 40 años- por asesinar y desmembrar a sus dos amantes británicos el 11 de julio de 2024.
Mosquera, de 35 años, asesinó a Paul Longworth, inglés de 71 años, y a Albert Alfonso, de 62, de origen francés y nacionalizado británico. Las víctimas eran pareja y convivían en Londres.
Durante el proceso se descubrió que Mosquera había «decapitado y desmembrado» a los dos hombres mientras se alojaba en su apartamento de Shepherd’s Bush, Londres, antes de guardar parte de sus restos en dos maletas que arrastro hasta el puente colgante de Clifton, en Bristol.
Según un informe psiquiátrico sobre Mosquera, no padecía ningún problema de salud mental cuando cometió los asesinatos.
Sonrió al escuchar la sentencia
Yostin Mosquera negó haber perpetrado el doble asesinato, pero un jurado del Tribunal de la Corona de Woolwich lo declaró culpable en julio y este viernes fue condenado a cadena perpetua.
El juez Bennathan dijo que la relación de las victimas con Mosquera era sólo «transaccional». «Te trataron bien (y recibiste) una membresía en un gimnasio, un viaje a Brighton, empezaste a enterarte del valor del apartamento», subrayó el magistrado.
«Te pareció una cantidad considerable de dinero, fue ingenuo pensar que podrías vender el apartamento después de su muerte», aseguró además el juez.
Respecto a la pena de seguridad de 40 años de seguridad el juez enfatizó que «es un mínimo, es posible que nunca esté en condiciones de ser liberado».
El convicto atendió un rostro inexpresivo durante su sentencia. Una vez que el intérprete le tradujo el contenido de la misma, Mosquera sonrió, señala Le Parisien.
Antes de la sentencia de cadena perpetua, Mosquera se declaró culpable de poseer imágenes pedófilas, pero cumplirá esa pena junto a la del doble asesinato.
Dijo que una de las víctimas le violaba
Mosquera admitió haber matado a Albert Alfonso, pero afirmó que se trataba de un homicidio involuntario por pérdida de control. Además, culpó a Alfonso por la muerte de Paul Longworth.
El condenado dijo que a Alfonso, de 62 años, le encantaba el «sexo extremo» por el que pagaba con frecuencia, participaba y compartía los videos en línea. Mosquera todavía vivía en Medellín, Colombia, cuando comenzó a hablar con él vía Skype en 2012.
En 2017, Alfonso comenzó a pagarle a Mosquera por videos de sexo que se volvieron más extremos con el tiempo. Los dos se conocieron en la vida real en 2023, cuando por primera vez cuando Alfonso le pagó al colombiano el viaje a Londres para quedarse en su apartamento con su pareja, Longworth.
El asesino de la maleta, cantando y bailando tras el crimen
Cuando Mosquera fue invitado a Londres por segunda vez en 2024, finalmente mató a puñaladas a Alfonso durante una sesión de sexo filmada. Las imágenes mostradas en el tribunal mostraban a Mosquera cantando y bailando después de su crimen.
De hecho, Mosquera había matado a Longworth con un martillo ese mismo día, rompiéndole el cráneo con 13 golpes, y escondió el cuerpo en un sofá del apartamento.
Durante su juicio, Mosquera afirmó que Alfonso lo «violaba todos los días«, haciéndolo sentir «humillado, triste y atrapado», pero nunca «enojado». La fiscal Deanna Heer KC dijo al tribunal que la declaración «detallada» de la defensa de Mosquera presentada para el juicio «no mencionaba la violación de Albert Alfonso».
Un crimen ‘casi perfecto’, si hubiera volado de vuelta a Colombia
Los detectives del caso declararon estar perplejos por la decisión de Mosquera de llevar los cuerpos desmembrados a Bristol. El investigador principal de la policía de Avon y Somerset también precisó por qué Mosquera se «expuso» a que lo detuvieran cuando en realidad pudo volar de regreso a Colombia.
«Podría haber cometido un asesinato casi perfecto«, afirmó. No necesitaba desmembrarlos, no necesitaba llevarlos a Bristol», añadió.












