El antiespañol de España dice que «así me lo enseñó mi familia. Mi padre hizo lo mismo hace muchos años en el atletismo»
Una vez más, el separatismo vasco golpea al deporte español. Marko Usabiaga, un joven de 22 años nacido en San Sebastián, ha decidido renunciar a su plaza en el Campeonato de Europa de Carreras de Obstáculos que se celebrará en Irún entre el 28 y el 31 de mayo. La razón, según sus propias palabras, es tan clara como lamentable: no quiere llevar la camiseta de España.
En declaraciones a Euskadi Irratia, Usabiaga fue rotundo: “No saldré con la camiseta de España ni correré una carrera de obstáculos. Tenemos el campeonato de Europa aquí este año, en el País Vasco, en Irún, y he renunciado a mi plaza”.
Y remató justificándose en la tradición familiar: “Lo entiendo, así me lo enseñó mi familia. Mi padre hizo lo mismo hace muchos años en el atletismo”.
Atletista filoetarra
Este gesto no es un capricho aislado. Y desde LA BANDERA esperamos que la Federación Española de Atletismo le retire cualquier tipo de ayuda o beneficio al independentista filoetarra.
Es la enésima bofetada de quienes anteponen una bandera inventada a la bandera de todos los españoles. Usabiaga, que presume de haber ganado un Europeo junior en Italia y un Campeonato de España en 2023, siempre ha competido con la ikurriña. Es decir, ha disfrutado de las infraestructuras, los entrenadores y el apoyo económico que ofrece el sistema español… para luego escupir sobre el símbolo que representa la unidad de nuestra Nación.
España no es un cajón de sastre donde cada uno elige la camiseta que más le gusta. España es una sola, indivisible y soberana. Representar a España no es un castigo: es un honor que millones de deportistas sueñan con merecer.
Atletas como Rafa Nadal, Carolina Marín o los jugadores de La Roja han llevado nuestra bandera con orgullo y han hecho grande este país. ¿Y Usabiaga? Prefiere quedarse en casa antes que defender los colores que le han permitido llegar hasta donde está.
Victimismo separatista
Esta renuncia no solo deja huérfano al equipo español en una prueba que se disputa en suelo patrio; es un acto de deslealtad hacia todos aquellos que sí sienten España en el corazón. Mientras miles de jóvenes sueñan con defender a su país, un corredor formado en nuestras pistas y con títulos conseguidos gracias a nuestro sistema opta por el victimismo separatista.
España no necesita traidores con dorsal. Necesita patriotas. Necesita deportistas que, cuando suene el himno y ondee la rojigualda, sientan un escalofrío de orgullo y no de vergüenza. Marko Usabiaga ha elegido su camino. Que lo siga… pero lejos de la selección española. Porque quien rechaza la camiseta de España no merece ni un minuto más de nuestro respeto ni de nuestro apoyo.
¡Viva España! Y que el verdadero deporte español, el que sí se deja la piel por su bandera, ocupe el lugar que merece.













Lun 16 marzo 2026 @ 19:02
Maravilloso.