Francia y Alemania encienden las alarmas; el cierre del estrecho de Ormuz y la alta demanda turística amenazan el suministro de combustible
La escasez de diésel y gasolina comienza a dejar de ser una mera posibilidad para convertirse en una realidad en varios países de Europa, especialmente en Francia y Alemania, donde el Gobierno y las autoridades económicas ya han activado señales de alarma ante la posible interrupción parcial de los suministros durante las próximas semanas.
En Francia, país que importa cerca del 50% de su gasóleo del Oriente Medio, numerosas gasolineras han comenzado a registrar falta de combustible, sobre todo de diésel, mientras el Gobierno diseña un mapa oficial que muestra en tiempo real qué estaciones carecen de gasolina o diésel.
Según los datos más recientes, un 4% de las casi 9.900 estaciones de servicio de gasolina ya presentan escasez, una cifra que se incrementa día a día y que podría agravarse con la llegada masiva de turistas en autocaravana y vehículos de alquiler.
Episodios de escasez
En Alemania, la ministra federal de Economía ha advertido de que, si la situación en el Golfo Pérsico no mejora, podrían registrarse episodios de escasez de gasolina, diésel y queroseno en mayo, lo que afectaría tanto al transporte por carretera como al aéreo. La clave está en el bloqueo del estrecho de Ormuz, por donde transita gran parte del petróleo rumbo a Europa, y que ha obligado a retrasos y cancelaciones en el transporte marítimo.
Las autoridades francesas recomiendan a conductores y turistas que consulten mapas interactivos con la situación de cada gasolinera y los precios de los combustibles antes de iniciar viajes largos, sobre todo si se viaja en autocaravana o con vehículos diésel.
Expertos advierten de que, sin un relajamiento rápido del conflicto en el Golfo Pérsico, la combinación de turismo de verano y restricciones logísticas podría convertir la escasez puntual en una situación más generalizada en las próximas semanas.












