La líder opositora venezolana desata la ira del Gobierno del PSOE por no a reunirse con Pedro Sánchez
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha lanzado duras acusaciones contra la líder opositora venezolana María Corina Machado, a la que ha identificado directamente con la “extrema derecha”.
Durante una entrevista en RNE, Albares afirmó que es un “error” que Machado se presente en Madrid como “líder de una facción ideológica”, especialmente “cuando es la facción de la extrema derecha”. Además, la acusó de lanzar “todas esas críticas gratuitas simplemente para agradar a una parte del espectro político español”.
En el mismo contexto, el Gobierno ha difundido una información que la oposición califica de falsedad: que Machado “llegó a solicitar asilo en la Embajada española en Caracas”. Albares describió el supuesto trámite como “extremadamente chocante” dada la actual postura crítica de la dirigente venezolana hacia el Ejecutivo español. La revelación, que según fuentes cercanas a Machado no se produjo finalmente, ha sido interpretada como un intento de deslegitimar sus posiciones.
Una falta de respeto
El enfado del Gobierno se ha intensificado por la negativa de Machado a reunirse con miembros del Ejecutivo, en especial con el presidente Pedro Sánchez. Albares le reprochó “faltar al respeto” a las instituciones españolas al declarar: “No se puede venir a pedir ayuda y luego desmerecer a las instituciones”.
La opositora justificó su decisión tras la cumbre de líderes progresistas celebrada en Barcelona, argumentando que “lo ocurrido en Barcelona ha evidenciado por qué mi reunión no es conveniente”.
Afectos y preferencias
Durante su estancia en España, Corina Machado participó en un desayuno informativo del Fórum Europa donde dejó claras sus “afectos y preferencias” hacia Alberto Feijóo y el Partido Popular, tras reunirse también con Isabel Díaz Ayuso y Santiago Abascal. Pese a prometer no inmiscuirse en la política interna española, su apoyo explícito al líder del PP ha sido recibido con irritación en Moncloa.
El Ejecutivo defiende su respaldo a la oposición venezolana —como la nacionalidad concedida a Leopoldo López o la acogida de Edmundo González—, pero critica que Corina Machado y la derecha española hayan “escogido cuál es su candidato” en Venezuela. La polémica ha puesto de manifiesto las tensiones entre el Gobierno de Sánchez y la líder opositora en plena visita institucional.












