Ignora el informe desfavorable del propio Consejo de Estado y obliga a buscar sistemas de control accesibles para Inspección de Trabajo y que a la vez no invadan la privacidad
Nueva imposición sobre el trabajador autónomo y la pequeña empresa contra del dictamen propio Consejo de Estado. El Gobierno socialcomunista planea aprobar en las próximas semanas un sistema de control horario digital que exigirá a autónomos y empresas registrar la jornada laboral de sus trabajadores a través de medios electrónicos.
Esta reforma, liderada por la ministra de Trabajo de Sumar, Yolanda Díaz, ha suscitado numerosas interrogantes acerca de sus alcances y su viabilidad práctica en el tejido empresarial más pequeño, autónomos y pymes, obligados a emplear sistemas digitales verificables y accesibles en remoto para la Inspección de Trabajo.
La digitalización del registro horario forzará a numerosos negocios a incorporar otras tecnologías, reorganizar sus opertivas y asumir determinados gastos. En este proceso, la selección del método de fichaje resultará decisiva para prevenir denuncias o tensiones con el personal.
¿Pueden los autónomos y empresas obligar a fichar desde el móvil personal?
Esa nueva imposición del Gobierno socialcomunista genera incertidumbre entre los pequeños negocios y sus plantillas, porque, para cumplir con la nueva ley, ¿hasta qué punto –legalmente y sin invadir la privacidad– pueden los autónomos exigir a sus empleados que fichen desde su propio móvil o con tecnologías similares?
En términos generales, no, pero a la vez el registro horario será obligatorio en formato digital y la responsabilidad de facilitar los medios para cumplir con esta obligación recae en el empresario, no en el trabajador. Esto implica que un autónomo no puede imponer el uso del móvil personal para fichar, salvo que exista un acuerdo voluntario con el empleado.
En caso contrario, deberá ofrecer alternativas que permitan registrar la jornada, como terminales físicos y digitales en el centro de trabajo, dispositivos corporativos o sistemas de fichaje accesibles desde navegador.
Privacidad y obligaciones: un equilibrio necesario
El uso del móvil plantea un reto operativo y jurídico, porque obligaría a instalar aplicaciones en dispositivos privados podría vulnerar derechos como la intimidad y la desconexión digital, máxime si el sistema incorpora geolocalización o envía alertas fuera del horario laboral.
Además, el nuevo modelo demandará registros fiables, imposibles de manipular y consultables en tiempo real por la Inspección, lo que reduce el margen para herramientas improvisadas de tecnología sencilla.
Por ello, la tendencia entre autónomos no consiste en trasladar esta carga al trabajador, sino en adquirir soluciones tecnológicas que permitan acatar la normativa de forma lo más sencilla y segura posible. En ese aspecto, el digital Autónomos y Emprendedores señala herramientas como Kronjop, Jibble o Workaday.












