La avalancha de peticiones supera con creces las previsiones y reaviva el debate sobre la inmigración irregular en España
El Gobierno de España ha recibido más de 900.000 solicitudes de regularización extraordinaria de inmigrantes desde que se abrió el plazo hace apenas dos meses, según datos oficiales facilitados este viernes por el Ministerio del Interior y Trabajo. Una auténtica locura la que se está viviendo estos días en las calles de muchas ciudades de España.
Por otro lado, se han recibido 13.500 solicitudes para la regularización extraordinaria de inmigrantes por vía telemática en las primeras 24 horas de plazo abierto para realizar las peticiones, solo disponible de momento por la vía online.
Además, se han formalizado y confirmado 19.633 citas previas para las personas que acudirán, a partir del próximo lunes 20 de abril, a uno de los puntos habilitados para hacer su solicitud en persona, según ha anunciado el Ministerio que dirige Elma Saiz este viernes a través de un comunicado.
El doble de las estimaciones iniciales
La cifra, que duplica ampliamente las estimaciones iniciales del Ejecutivo, refleja la magnitud del proceso de regularización masiva impulsado por el Gobierno de coalición. Fuentes gubernamentales han calificado el volumen de “éxito sin precedentes” de la medida, destinada a sacar de la irregularidad a miles de personas que llevan años residiendo y trabajando en España.
El procedimiento extraordinario permite a inmigrantes que acrediten una estancia continuada y vínculos laborales o sociales presentar su solicitud para obtener autorización de residencia y trabajo. Según los datos preliminares, la mayoría de las peticiones corresponden a nacionales de países latinoamericanos, seguidos de marroquíes y de otras nacionalidades africanas y asiáticas.
La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha celebrado la respuesta ciudadana: “Esta regularización no solo reconoce la aportación de quienes ya forman parte de nuestra sociedad, sino que también fortalece nuestra economía y nuestro sistema de Seguridad Social”. Por su parte, el ministro del Interior ha destacado que el proceso se está realizando “con totales garantías jurídicas y agilidad administrativa”.
Una amnistía encubierta
Sin embargo, la oposición ha cargado duramente contra la medida. El Partido Popular ha denunciado que se trata de un “efecto llamada sin control” que puede colapsar los servicios públicos y aumentar la presión migratoria en las fronteras. VOX ha ido más allá y ha calificado la regularización de “amnistía encubierta” que premia la entrada ilegal.
Expertos en migración consultados por The Objective advierten de que, aunque muchas solicitudes serán denegadas por falta de requisitos, el alto volumen obligará al Gobierno a reforzar los recursos humanos y tecnológicos en las oficinas de extranjería para tramitar los expedientes en un plazo razonable.
El debate sobre la regularización extraordinaria llega en un momento de alta tensión política y social, con la inmigración irregular convertida en uno de los principales ejes de confrontación entre Gobierno y oposición de cara a las próximas citas electorales.
Con más de 900.000 solicitudes en tan solo dos meses, el Ejecutivo se enfrenta ahora al reto de gestionar con eficacia un proceso que puede marcar un antes y un después en la política migratoria española de la última década.












