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El Gobierno rectifica y elimina un punto clave del decreto de regularización de inmigrantes

El Gobierno rectifica en plena tramitación de la regularización de migrantes y elimina uno de los puntos más polémicos del decreto. La decisión afecta directamente a cómo se acreditan los antecedentes penales, un requisito clave dentro del proceso.

El cambio llega justo antes de su aprobación definitiva y marca un giro importante en el enfoque inicial del Ejecutivo.

Qué ha cambiado en el decreto de regularización de migrantes

Hasta ahora, el borrador contemplaba una vía excepcional: permitir a los solicitantes presentar una declaración responsable para acreditar la ausencia de antecedentes penales cuando no pudieran obtener el certificado oficial.

Esa opción desaparece.

Con la nueva redacción:

  • Ya no se podrá justificar la ausencia de antecedentes mediante declaración
  • Se refuerza la exigencia de documentación oficial
  • El control del proceso pasa a ser más estricto

Este ajuste responde directamente a las objeciones planteadas por el Consejo de Estado.

El motivo detrás de la rectificación

El cambio no es casual. El Consejo de Estado había sido claro en su dictamen: permitir declaraciones responsables en un proceso masivo era una técnica “inadecuada”.

Según este organismo:

  • Podía relajar el control exigido
  • Abría la puerta a irregularidades
  • No garantizaba la fiabilidad del proceso

Ante estas críticas, el Ejecutivo ha optado por corregir el texto antes de su aprobación.

Cómo funcionará ahora el proceso

Aunque se elimina esta vía, el decreto mantiene un mecanismo alternativo.

Si el solicitante no logra obtener el certificado de antecedentes:

  • Deberá demostrar que lo ha solicitado
  • El Gobierno podrá pedir la información directamente al país de origen

Esto desplaza la responsabilidad hacia la Administración, pero elimina la opción de autodeclaración.

A quién afecta esta decisión

El decreto está diseñado para regularizar a alrededor de medio millón de migrantes en España.

Podrán acogerse:

  • Personas en situación irregular presentes en España antes del 1 de enero de 2026
  • Migrantes con al menos cinco meses de residencia continuada
  • Solicitantes de asilo registrados hasta finales de 2025

Sin embargo, se introducen también exclusiones importantes, como la de personas apátridas.

Fechas clave que marcan el proceso

El calendario ya está definido y arranca de inmediato:

  • 16 de abril inicio de solicitudes telemáticas
  • 20 de abril comienzo del proceso presencial
  • Citas disponibles desde el primer día

El Gobierno asegura que el sistema está preparado para absorber el volumen de solicitudes.

Un proceso masivo bajo presión

La magnitud del plan obliga a reforzar toda la estructura administrativa.

Según el Ejecutivo:

  • Se han ampliado equipos de tramitación
  • Se habilitan oficinas en todo el país
  • Participarán más de 200 entidades colaboradoras

El objetivo es evitar colapsos y garantizar rapidez.

El detalle que cambia el debate

La eliminación de la declaración responsable transforma el enfoque del decreto.

Antes, se criticaba por ser demasiado flexible.

Ahora, el debate gira hacia lo contrario:

  • ¿Se ha endurecido demasiado el proceso?
  • ¿Podrá ralentizar las regularizaciones?
  • ¿Generará más bloqueos administrativos?

El equilibrio entre control y agilidad vuelve a estar en el centro.

Un giro que no pasa desapercibido

La rectificación evidencia que el decreto no estaba cerrado.

También muestra el peso que tienen los órganos consultivos en decisiones clave.

Y, sobre todo, deja claro que el tema migratorio sigue siendo uno de los más sensibles en España.

La pregunta que queda abierta

Eliminar una opción no es solo un ajuste técnico.

Es una declaración de intenciones.

Ahora la duda es otra:

¿Este cambio hará el proceso más fiable… o más lento?

El impacto real se verá en las próximas semanas.

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