Skip to content

El ídolo marroquí Saad Lamjarred vuelve a ser condenado por violación y sigue llenando conciertos

El caso de Saad Lamjarred vuelve a sacudir al mundo árabe y a reabrir uno de los debates más incómodos de la industria musical internacional: cómo una superestrella condenada varias veces por violación continúa manteniendo contratos, conciertos y millones de seguidores como si nada hubiera ocurrido.

El cantante marroquí acaba de ser condenado nuevamente por la justicia francesa, esta vez a cinco años de prisión efectiva por la violación de una joven en Saint-Tropez en 2018.

Y aun así, apenas unas horas después de conocerse la sentencia, publicó un mensaje anunciando nuevos conciertos y asegurando que todo sigue “perfectamente”.

Dos condenas por violación y una carrera intacta

No es la primera vez que Saad Lamjarred es declarado culpable.

En 2023 ya fue condenado a seis años de prisión por otra violación agravada cometida en París en 2016.

La víctima, Laura P., describió durante el juicio una noche de extrema violencia, golpes e intento de estrangulamiento dentro de una habitación de hotel.

El tribunal francés aseguró entonces estar “convencido” de la violación.

Pero la caída del cantante nunca llegó realmente.

Tras pasar solo unas semanas en prisión, Lamjarred recuperó rápidamente su actividad pública, lanzó nuevas canciones y volvió a llenar conciertos en distintos países.

Ahora, pese a la nueva condena, el escenario parece repetirse.

El cantante anuncia conciertos tras la sentencia

La nueva condena no incluía ingreso inmediato en prisión.

Eso permitió que el artista abandonara Francia y retomara inmediatamente su agenda profesional.

Al día siguiente del fallo judicial, publicó fotografías viajando junto a sus maletas y escribió:

“Todo va bien. Estoy de vuelta al trabajo y centrado en los próximos conciertos”.

El mensaje provocó una oleada de apoyo de fans y celebridades.

Entre quienes reaccionaron públicamente aparecieron futbolistas, actores y otros cantantes del mundo árabe que continúan respaldando al artista pese a las condenas judiciales.

Marruecos convirtió a Lamjarred en un símbolo nacional

El caso tiene además una dimensión política y social enorme dentro de Marruecos.

Saad Lamjarred no es solo una estrella musical. Durante años fue presentado como uno de los grandes símbolos culturales del país.

En 2015 incluso fue condecorado por Mohamed VI con la Orden Nacional del Mérito.

Sus canciones popularizaron la darija marroquí en todo el mundo árabe y su figura fue protegida durante años por parte de la élite cultural y política del país.

Cuando comenzaron las acusaciones, gran parte de sus seguidores reaccionaron atacando directamente a las denunciantes.

El apoyo social fue tan intenso que el caso terminó convirtiéndose en un debate nacional sobre machismo, fama e impunidad.

Las feministas denuncian “una cultura de impunidad”

Diferentes organizaciones feministas marroquíes llevan años denunciando que el cantante representa un ejemplo claro de cómo el éxito y la fama pueden proteger a determinadas figuras públicas incluso tras condenas graves.

La abogada y activista Ghizlane Mamouni ha sido una de las voces más duras contra el artista.

Según denuncia, el caso demuestra cómo muchas víctimas sienten que la justicia no se ejecuta realmente cuando el acusado es una celebridad.

Y las cifras le dan parcialmente la razón.

Porque mientras Lamjarred suma condenas, también continúa acumulando millones de reproducciones, contratos musicales y conciertos internacionales.

La industria musical sigue sin apartarlo

Uno de los aspectos más polémicos del caso es precisamente la reacción de la industria del entretenimiento.

A diferencia de otros artistas internacionales apartados tras escándalos similares, Lamjarred continúa apareciendo en plataformas, festivales y promociones comerciales.

Su música sigue destacada en servicios de streaming y mantiene acuerdos de distribución digital con grandes compañías musicales en Oriente Medio.

Eso ha provocado nuevas críticas dentro del movimiento feminista árabe, especialmente ahora que el caso coincide con el impacto global del movimiento #MeToo.

Un artista que sigue creciendo pese al escándalo

Lejos de desaparecer, Saad Lamjarred sigue ampliando su carrera fuera del mundo árabe.

Ha lanzado colaboraciones internacionales, nuevos videoclips y mantiene actuaciones previstas en Europa y Oriente Medio para los próximos meses.

Incluso después de dos condenas por violación.

Y precisamente ahí está el gran debate que vuelve a dividir a Marruecos y al mundo de la música: hasta qué punto la fama puede terminar borrando cualquier consecuencia real.

Deja una respuesta