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El nuevo Premio Jovellanos de literatura dice que vota a la izquierda “porque soy subnormal”

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Este joven y controvertido escritor asegura que uno de sus mayores problemas vitales es que le llamen facha porque le desnaturaliza

El periodista y escritor Juan Soto Ivars se ha alzado con el Premio Internacional de Ensayo Jovellanos, por La trinchera de letras; ensayo que reflexiona sobre lo que el autor denomina “batalla cultural”, un “proceso de división social que se ha abierto camino en Occidente poniendo en riesgo la libertad propia del conocimiento”.

El libro plantea, “con brillantez e ingenio”, cuestiones candentes en la realidad actual como “el imperio de lo políticamente correcto y todo el espectro de la cultura woke“.

El autor de Águilas (Murcia), habitual en el programa Cuarto Milenio, ha destacado este último tiempo por sus controvertidas declaraciones sobre ideología política con las que reparte a diestro y siniestro y que no dejan indiferente a nadie.

Por ejemplo, en una amplia entrevista de Jaime Cedillo en El cultural de El Español, llegó a señalar que “la hipocresía es lo que la derecha denuncia del progre. Los llama hipócritas porque llevan IPhone, pero a mí esa crítica me parece muy superficial”.

Miedo a que le llamen facha

También señaló que “un día me di cuenta de que uno de los problemas que tiene la gente de izquierdas (y no lo tiene la gente de derechas) es que les da mucho miedo que les llamen facha. Es como que les desnaturaliza. Reconozco que a mí también me pasaba”.

El escritor que declara ser un subnormal

Así que, “cuando comprendí lo ridículo que era eso, decidí que yo no era de izquierdas. No sé lo que soy y no voy a promocionar mi ideología. Sigo votando a los partidos de izquierdas porque soy subnormal, no porque sea de izquierdas. Yo voto y luego les despellejo en la prensa porque me enfurece, precisamente por el hecho de que me inclino más hacia ese lado”.

Así es. No es de izquierdas, o eso afirma habitualmente, pero vota a la izquierda porque se siente subnormal. “Cuando me han atacado mucho desde la izquierda, he tenido el deseo de refugiarme con los otros. Hay que tener mucho cuidado con los mimitos porque puedes caer en el síndrome de Boadella, un tipo brillante que no es lo suficientemente crítico con aquellos que lo acogieron cuando lo descuartizaron los indepes y los nacionalistas”.

Sobre el matrimonio homosexual

En otra entrevista, en esta ocasión realizada por Fernando Díaz de Quijano vuelve a hablar sobre política pero unida a la homosexualidad. “La izquierda ya no entiende que al matrimonio homosexual hemos llegado por un camino de chistes de mariquitas, y eso no significaba que fuéramos una sociedad homófoba. Había muchos homófobos que hacían esos chistes para humillar a alguien, sí, y me parece muy mal, pero la cultura española siempre ha sido promiscua en el sentido de la travesura, y eso no quitó para que fuéramos uno de los primeros países del mundo que aprobaron el matrimonio gay”.

En ese sentido, afirma que “la izquierda más antiliberal ha cogido la bandera de la seguridad: ellos te ofrecen seguridad simbólica, que nadie te ofenda. Al enarbolar la izquierda la bandera de la seguridad, la ultraderecha o el trumpismo puede enarbolar la de la libertad; pero es falsa. En realidad la libertad de expresión tiene muy pocos amigos en la política”.

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