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El Parlamento portugués aprueba quitar la nacionalidad a criminales que cometan delitos graves

La derecha impulsa un paquete de reformas legales que endurece las condiciones de mantenimiento de la ciudadanía portuguesa a los delincuentes

Un espejo para España: centro derecha liberal y derecha patriótica aplastan la política de fronteras abiertas. La Asamblea de la República aprobó ayer, gracias al impulso de la derecha, la modificación del Código Penal que permite a un juez imponer como pena accesoria la pérdida de la nacionalidad portuguesa a los condenados por determinados delitos graves siempre que tengan otra nacionalidad (por no crear apátridas)

El texto fue aprobado con los votos a favor del centro derecha -a pesar del equívoco que puede generar el nombre- del Partido Social Demócrata (PSD), los patriotas de Chega, Iniciativa Liberal y el irrelevante PP portugués, alcanzando 151 votos a favor. En contra, 65 votos del socialismo y la ultraizquierda (PS, Livre, PCP, BE, JPP y PAN), sobre un total de 216 diputados presentes.

Al tratarse de una ley orgánica, superó la mayoría absoluta requerida (116 votos). Al final de la votación, los diputados que votaron a favor de la ley aplaudieron, quedando en pie los escaños de Chega y CDS-PP.

Sólo aplicable a delincuentes con otra nacionalidad

El decreto original, aprobado en octubre del año pasado por PSD/CDS-PP, Chega, IL y JPP, se devolvió al parlamento, después de que el Tribunal Constitucional señalara la inconstitucionalidad de varias normas del artículo principal del proyecto, principalmente debido a la violación del principio de igualdad.

La nueva versión incorpora ajustes para intentar responder a las objeciones constitucionales, estableciendo expresamente que la medida solo se aplica a quien posea otra nacionalidad, con el fin de evitar la creación de apátridas.

Según la versión que se aprobó (principalmente la propuesta del Chega, con cesiones del PSD), la pérdida de nacionalidad procede cuando la persona recibe una condena con pena de prisión efectiva igual o superior a 5 años, siempre que cometiera los delitos en los 15 años posteriores a la obtención de la nacionalidad portuguesa.

El nuevo texto, una vez fijada la redacción definitiva, pasará a Belém y el presidente de la República, António José Seguro, podrá promulgar, vetar o plantear una nueva revisión de su constitucionalidad.

Los socialistas en contra de que la pierdan los criminales que comentan los delitos más graves

Según el medio portugués, El Observador, los delitos que implican la pérdida de la condición de nacional portugués comprenden, entre otros, esclavitud, tráfico de personas, violación, abusos sexuales, crímenes contra la seguridad del Estado y terrorismo. Además, se incorporó el delito de asociación criminosa cuando el agente sea jefe o dirigente de la organización.

Esta aprobación forma parte de un paquete más amplio de cambios a la Ley de Nacionalidad y al Código Penal, impulsado por la derecha para endurecer las condiciones de mantenimiento de la ciudadanía portuguesa ante comportamientos delictivos graves.

El Partido Socialista (PS) ya ha anunciado que “va a evaluar” la presentación de un otro recurso ante el Tribunal Constitucional portugués para que audite el nuevo texto.

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