Desde Algeciras reivindica el legado andalusí y la cooficialidad del árabe, y propone sustituir a El Cid por Al-Mutamid en Sevilla
El Partido Andalusí, con base en Algeciras (Cádiz), se presenta por primera vez a unas elecciones con un programa que combina reivindicaciones territoriales, referencias al legado de Al-Ándalus y propuestas de carácter político e institucional.
El proyecto, como adelante The Objective, encara el 17-M bajo el prisma de la multicultural y lo interreligioso. Una fuerza política islamisma con marcada influencia del denominado humanismo islámico y del andalucismo contemporáneo que exige la herencia cultural de Al-Ándalus.
Entre sus principales propuestas destaca la incorporación de Ceuta y Melilla a la comunidad autónoma andaluza, una medida que la formación enmarca en su concepto de “identidad andalusí”.
El partido, como recoge The Objective, sostiene que el sur peninsular y el norte de África constituyen un espacio histórico de intercambio entre civilizaciones, y apela a una lectura del Estrecho de Gibraltar como eje de continuidad cultural entre ambas orillas. Es la razón por la que defienden la integración de ambas ciudades en el ámbito autonómico andaluz como parte de una identidad más amplia.
Otro de los puntos destacados del programa es la defensa de la normalización del árabe como lengua histórica en Andalucía, una propuesta que la formación vincula a la recuperación del legado cultural de Al-Ándalus.
También ha planteado iniciativas de carácter simbólico relacionadas con la reinterpretación del patrimonio histórico, entre ellas la sustitución de figuras vinculadas a la historia medieval castellana por personajes del periodo andalusí, como Al-Mutamid, último rey de la taifa de Sevilla.
Estatua en Sevilla de Al-Mutamid
La formación ha propuesto reemplazar la estatua del Cid Campeador en Sevilla por la de Al-Mutamid, una idea que ha generado debate político y mediático.
El programa del Partido Andalusí plantea medidas para el impulso del empleo de calidad, el apoyo a autónomos y pymes, así como la mejora de infraestructuras y conexiones ferroviarias y viarias en Andalucía. Entre sus prioridades sitúa también el refuerzo del puerto de Algeciras como motor logístico del sur de Europa.
En el ámbito social, el partido defiende políticas específicas para la juventud, la igualdad de género y la formación continua, además de programas de reciclaje laboral para mayores de 45 años.
Además, destacan iniciativas de carácter cultural y religioso, como el reconocimiento de los denominados «cementerios islámicos», el impulso de la certificación halal y la reivindicación de la memoria de los moriscos como parte del relato histórico andaluz. En el ámbito educativo, abogan por un modelo “inclusivo y orgulloso de la historia” de la región.
Crítica abierta a Occidente
El ideario del Partido Andalusí plantea la necesidad de una “regeneración civilizatoria” basada en cuatro pilares: libertad, justicia, solidaridad y humanismo.
El Partido Andalusí no cuenta actualmente con representación en instituciones autonómicas ni nacionales. Su actividad se ha desarrollado hasta ahora principalmente en el ámbito local y digital, donde ha conseguido cierta visibilidad por sus propuestas identitarias.












