Bajo la orden directa de Donald Trump, el Departamento de Defensa publica expedientes históricos y casos recientes de avistamientos de ovnis
El misterio que rodea a los objetos volantes no identificados (ovnis) ha dado un giro institucional histórico este viernes. El Departamento de Guerra de los Estados Unidos ha anunciado la publicación de un primer lote de documentos, hasta ahora protegidos bajo el estricto sello del secreto de Defensa, que abordan fenómenos aéreos inexplicados. Esta decisión responde a una de las promesas recientes del presidente Donald Trump, quien ha convertido la transparencia sobre este tema en una cuestión de Estado.
El secretario de Estado de Guerra, Pete Hegseth, ha sido el encargado de oficializar la medida mediante un comunicado contundente: «Estos documentos han alimentado durante mucho tiempo, de manera justificada, las especulaciones, y es hora de que el pueblo estadounidense pueda tener acceso directo a ellos». Con estas palabras, la administración busca mitigar las teorías de la conspiración sobre los ovnis permitiendo que el público analice la información de primera mano.
De los «platillos» de 1947 a los «orbes» de 2023
El lote inicial consta de 160 documentos ya disponibles en un portal específico del Pentágono. El archivo es un viaje por la historia de la ufología moderna. Entre los expedientes más destacados se encuentran informes de diciembre de 1947 que analizan el fenómeno de los entonces llamados «platillos volantes«, un término que marcó el inicio de la fiebre por los ovnis en la posguerra.
Sin embargo, no todo es historia lejana. Uno de los expedientes más inquietantes desclasificados sobre ovnis relata un incidente ocurrido en 2023. Según el informe, tres equipos de policías federales informaron, de manera independiente, haber avistado en el cielo «orbes naranjas» que emitían o lanzaban «orbes rojos» de menor tamaño. Este tipo de testimonios actuales, provenientes de fuerzas de seguridad, añade una capa de seriedad a un debate habitualmente ridiculizado.
Trump contra el «hermetismo» de Obama
La publicación no está exenta de carga política. En febrero, Donald Trump anunció su intención de ordenar a las agencias federales identificar y liberar estos archivos, aprovechando para cargar contra su predecesor, Barack Obama. Trump acusó al demócrata de haber mantenido ocultas informaciones clasificadas sobre extraterrestres de forma deliberada.
Por su parte, Obama se pronunció recientemente en un podcast con una frase que ya se ha vuelto viral: «Son reales, pero yo no los he visto». Aunque el exmandatario negó la existencia de instalaciones subterráneas secretas para esconder alienígenas u ovnis, sus palabras han reavivado la curiosidad pública. Ante el revuelo en redes sociales, Obama tuvo que matizar que, durante su presidencia, nunca vio pruebas de un «contacto oficial» con civilizaciones de otros mundos.
Entre la tecnología avanzada y la cautela
A pesar del entusiasmo de los creyentes en el fenómeno, el Pentágono mantiene una postura pragmática. El interés renovado del Gobierno también responde a la seguridad nacional: existe el temor real de que estos objetos sean, en realidad, tecnologías militares avanzadas de potencias adversarias.
Cabe recordar que, en marzo de 2024, un informe oficial del Pentágono concluyó que no había pruebas de que los «fenómenos aéreos no identificados» (PAN) tuvieran origen extraterrestre. En aquel momento, la mayoría de los avistamientos se atribuyeron a objetos mundanos como globos meteorológicos, satélites o aviones espía. Con esta nueva desclasificación masiva, el debate queda, más que nunca, en manos de la opinión pública.













