Iván Moreno responde con orgullo patrio a las provocaciones separatistas del CE Europa y demuestra que la unidad de España sigue viva
En un acto de coraje que ya ha sido aplaudido por miles de españoles, el portero Iván Moreno, del Algeciras CF, ha protagonizado uno de esos momentos que la izquierda separatista y sus cómplices mediáticos no podrán silenciar.
Durante el partido disputado en el Nou Sardenya, campo del CE Europa —club barcelonés conocido por acoger a la radical afición independentista—, el guardameta andaluz fue objeto de insultos y cánticos hostiles desde la grada. Así lo hemos recogido en LA BANDERA.
En lugar de callar o agachar la cabeza, como pretenden los enemigos de la unidad nacional, Moreno se encaró con los ultras y les espetó con claridad meridiana: “Os vais a morir siendo españoles, todos vosotros”.
La frase, grabada en vídeo y difundida masivamente en redes, ha encendido las alarmas en los círculos separatistas catalanes, que no toleran que un español defienda con la cabeza alta lo que es evidente: España es una sola nación y nadie, por mucho que agite esteladas o grite “independencia”, cambiará ese hecho histórico e irreversible.
El incidente pone de manifiesto la cobardía de quienes, escudados en la grada y en la impunidad que les da el buenismo progresista, insultan a jugadores rivales por el simple hecho de ser españoles. Mientras los independentistas radicales siguen viviendo en el delirio de una Cataluña separada que la realidad desmiente cada día —con fugas de empresas, fracaso económico y rechazo mayoritario de los catalanes sensatos—, un portero de un modesto equipo andaluz les ha recordado la verdad incómoda: morirán siendo españoles, como lo son sus padres, sus abuelos y sus bisabuelos.
Frente al silencio cobarde
Frente al silencio cobarde de muchos dirigentes del fútbol español y la previsible campaña de criminalización que lanzarán desde TV3 o el Ara, Iván Moreno ha dado una lección de dignidad.
En tiempos en los que el Gobierno de Sánchez se arrodilla ante los herederos de Puigdemont y Junqueras, gestos como este demuestran que el sentimiento de unidad nacional no está muerto. Al contrario: está más vivo que nunca en la España real, la de los que trabajan, pagan impuestos y se sienten orgullosos de su bandera.












