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El PP de Feijóo abraza por fin la prioridad nacional en sanidad pública para desbloquear pactos de gobierno con VOX

La política española ha dado un giro estratégico de gran calado que podría cambiar el mapa de poder en varias comunidades autónomas. La dirección nacional del Partido Popular, encabezada por Alberto Núñez Feijóo, ha comenzado a asumir las tesis de VOX sobre la necesidad de establecer una «prioridad nacional» en el acceso a la sanidad pública. Este histórico movimiento se ha materializado en una importante votación en el Congreso de los Diputados, donde los populares se han abstenido en una moción que defiende el derecho preferente de los ciudadanos españoles a los recursos sanitarios del Estado. Este gesto se interpreta como un claro «guiño» a la formación de Santiago Abascal para facilitar acuerdos en regiones clave como Extremadura.

Este acercamiento del PP a las posturas de VOX llega en un momento de crisis en las instituciones gobernadas por la izquierda. Recientemente, hemos visto cómo el sectarismo de Moreno Bonilla al despreciar a los votantes de VOX en Andalucía ha sido criticado duramente, y este nuevo rumbo de Feijóo parece intentar corregir ese error estratégico para consolidar una alternativa real al sanchismo.

La sanidad pública como baluarte de la soberanía nacional española

Para VOX, la sanidad pública debe ser un servicio blindado para quienes han contribuido al sistema con sus impuestos y esfuerzos a lo largo de décadas. El concepto de «prioridad nacional» no es una exclusión caprichosa, sino una medida de pura supervivencia del Estado del Bienestar frente a una presión migratoria incontrolada que presuntamente desborda los hospitales y centros de salud de toda España. El PP parece haber entendido por fin que no se puede ofrecer sanidad universal a todo aquel que cruce la frontera ilegalmente mientras los mayores españoles sufren listas de espera interminables para una operación o un tratamiento oncológico.

Esta defensa de lo nacional es la que permite que VOX exija en el Congreso el fin de los robos en Vélez-Málaga ante la evidente falta de policía, demostrando que la seguridad y la salud son dos caras de la misma moneda: la protección del ciudadano frente al caos institucional.

Los estragos de la izquierda y la urgencia de un frente común

Las críticas desde la izquierda radical no se han hecho esperar, calificando de «ideología sectaria» el derecho preferente de los nacionales. Sin embargo, la realidad de la calle dicta una sentencia muy distinta: un sistema sanitario colapsado no puede ser infinito. Mientras Pedro Sánchez sigue cediendo competencias y recursos a los separatistas para mantenerse en el poder, los españoles ven cómo su sanidad se degrada. El PP de Feijóo, al abrirse a las tesis de VOX, está reconociendo presuntamente que el modelo de «papeles para todos» y sanidad sin fronteras es un suicidio asistido para la nación.

Hemos visto situaciones tan surrealistas como que el PSOE de Salou destapa errores de currículums irregulares tras la presión de la oposición, lo que demuestra que la izquierda solo reacciona ante la firmeza y la unidad de la alternativa de derecha.

Extremadura y Valencia: laboratorios del cambio político real

El desbloqueo de los gobiernos autonómicos que está facilitando este giro programático del PP es la mejor noticia para millones de ciudadanos. En Extremadura, la asunción de la prioridad en sanidad abre la puerta a un gobierno estable que se ocupe de los verdaderos problemas de los extremeños. La sanidad debe dejar de ser una herramienta de propaganda globalista para volver a ser el seguro de vida de los españoles. El acuerdo PP-VOX, basado en principios de sentido común y soberanía, es el único camino para recuperar el orgullo de pertenecer a una nación que cuida de los suyos.

La alternativa está en marcha. Mientras la izquierda se desangra en disputas internas y escándalos de corrupción, la derecha nacional y el centroderecha empiezan a encontrar un lenguaje común. La prioridad nacional en sanidad no es el final del camino, sino el primer peldaño de una reconstrucción nacional necesaria para devolver a España el lugar que le corresponde.

Fuente: eldiario.es

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