Un domicilio estándar de 80 metros cuadrados cuesta 247.000 € de media
El precio de la vivienda de segunda mano en España continúa al alza y vuelve a registrar máximos históricos. Durante el mes de mayo, el coste medio por metro cuadrado aumentó un 17,4% respecto al mismo periodo del año anterior, alcanzando los 3.092 euros por metro cuadrado, según los últimos datos del Índice Inmobiliario de Fotocasa.
Además del fuerte incremento interanual, el precio también experimentó una ligera subida mensual del 0,1%, consolidando así el tercer récord histórico registrado en lo que va de 2026.
Comprar una vivienda cuesta más de 36.000 euros adicionales en un año
Actualmente, el precio medio de una vivienda estándar de 80 metros cuadrados se sitúa en 247.391 euros. Hace apenas un año, un inmueble de las mismas características tenía un valor aproximado de 210.777 euros, lo que supone un encarecimiento de 36.614 euros en tan solo doce meses.
Este importante aumento refleja la elevada tensión que atraviesa el mercado inmobiliario español, especialmente en las grandes ciudades y zonas con mayor demanda residencial.
La alta demanda y la falta de oferta impulsan los precios
La directora de Estudios y portavoz de Fotocasa, María Matos, asegura que el mercado vive “uno de los momentos de mayor presión del ciclo inmobiliario”. Según explica, la demanda de compra se mantiene cerca de máximos históricos, mientras que la oferta de vivienda disponible continúa siendo insuficiente para absorber el interés de los compradores.
A esta situación se suma el atractivo de las condiciones hipotecarias actuales, que han favorecido un incremento de las operaciones de compraventa en los últimos meses.
El mercado inmobiliario podría moderarse tras el verano
Pese al fuerte crecimiento de los precios, desde Fotocasa consideran que esta tendencia podría empezar a desacelerarse después del verano. La evolución dependerá, en gran medida, de posibles cambios en la política monetaria y de cómo evolucionen los tipos de interés durante los próximos meses.
Los expertos señalan que cualquier endurecimiento de las condiciones hipotecarias podría reducir parte de la presión compradora y contribuir a una estabilización progresiva del mercado de la vivienda en España.













