César Calderón advierte de un “cataclismo” histórico del PSOE: Montero podría salvar los muebles solo absorbiendo votos de la izquierda podemita
El próximo 17 de mayo, las elecciones autonómicas andaluzas no solo decidirán el reparto de poder en el bloque de la derecha, que partirá como claro favorito. El gran interrogante radica en el futuro del PSOE-A: si María Jesús Montero, la candidata impuesta por Pedro Sánchez para recuperar la Junta perdida hace ocho años, logra superar el 20% de los votos o si, por el contrario, el partido se precipita hacia un desastre de magnitudes históricas.
Según un análisis exclusivo de Vozpópuli, el politólogo César Calderón no deja margen para la duda. “Sería un cataclismo de tal calibre que debería llevar a la práctica una refundación total del PSOE de Andalucía”, afirma. Un partido que, recuerda, “va a seguir sin gobernar en Andalucía a partir del 17-M y que dentro de un año perderá casi con total seguridad las pocas diputaciones y grandes ayuntamientos que le quedan”.
Descrédito de Montero
Montero llega a la cita con un descrédito profundo entre la ciudadanía andaluza. Su paso por Hacienda y el entorno de corrupción asociado al sanchismo pesan como una losa. Los sondeos no le son favorables y los partidos a su izquierda –IU y el resto de siglas progresistas– acuden fragmentados y con perfiles bajos. Precisamente esa atomización podría convertirse en el salvavidas de la ministra: parte de esos votos podrían reconcentrarse en el PSOE, permitiéndole “salvar la papeleta” sin necesidad de una candidatura unitaria fuerte por la izquierda.
Calderón descarta que la izquierda radical aproveche la debilidad socialista para dar un golpe histórico: “Los socialistas pueden dormir tranquilos al menos respecto a este flanco”, asegura.
Andalucía sigue siendo, además, la madre de todas las batallas de cara a las generales de 2027. Un triunfo contundente de Juanma Moreno daría “un balón de oxígeno vital” a Alberto Núñez Feijóo y a su modelo moderado. Por el contrario, si el presidente andaluz necesitara a VOX para gobernar –como ocurre en otras comunidades–, Pedro Sánchez obtendría “una bola extra” para resistir.
Sánchez y el PSOE blindan a Montero
En paralelo, Ferraz ha blindado a Montero: aunque dejará el Ministerio de Hacienda, mantendrá su cargo de vicesecretaria general del PSOE. Sale de la gestión diaria del Gobierno, pero conserva el control orgánico del partido. Un movimiento que reduce el riesgo de vacío de poder y le permite pilotar su aterrizaje en Andalucía sin perder peso interno.
El mensaje es claro: el PSOE-A está ante su hora de la verdad. Si Montero no alcanza el umbral del 20%, el partido se verá obligado a iniciar una refundación profunda que podría marcar el fin de ciclo no solo en Andalucía, sino en todo el socialismo español.












