García Ortiz dice estar ‘absolutamente tranquilo por los hechos y por cómo van las cosas’ ante la posible imputación
En una diligencia dictada hoy, el Tribunal Supremo (TS) ha acordado reunir en una única causa las diferentes acciones presentadas contra el Fiscal General del Estado, Álvaro García Ortiz, por el presunto delito de revelación de secretos.
En concreto, se acumulan a la causa iniciada por la querella del pasado marzo presentada por la Fundación Foro Libertad y Alternativa, a la que se suman una denuncia y una querella del sindicato Manos Limpias y la exposición razonada elevada por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM).
El Alto Tribunal también ha solicitado a la Fiscalía un informe sobre la exposición razonada presentada por el TSJM ante el mismo TS contra el fiscal general elegido por Sánchez -por revelación de secretos-, así como con las denuncias y querellas planteadas por otras asociaciones por los mismos hechos.
Tras recibir el informe de la fiscalía sobre la admisión -o no- de las acciones contra García Ortiz, le corresponderá decidir al TS si imputa al fiscal elegido por Sánchez por la comisión del mencionado delito.
El Fisca General elegido por Sánchez está ‘absolutamente tranquilo por los hechos y por cómo van las cosas’
García Ortiz, por su parte, declaró a los medios que está que no hará “jurídico-ficción” sobre su presunta imputación en el marco del escándalo de las filtraciones a la prensa desde fiscalía de comunicaciones protegidas del abogado de la pareja de la presidenta madrileña.
En un encuentro con la prensa en Granada, donde García Ortiz asistía a la toma de posesión de la nueva fiscal jefe provincial, el FGE afirmó estar “absolutamente tranquilo por los hechos y por cómo van las cosas”.
El Fiscal General no aclara si dimitirá con una imputación
No obstante, el fiscal general no reveló si dimitirá en caso de acabar en el banquillo ante el TS (es aforado) y se limitó a explicar que irá “paso a paso”, a “ver cómo suceden las cosas”. En declaraciones recogidas por ‘Confilegal’, García Ortiz expresó que tenía “todo el respeto” a lo que “pueda hacer o decir el Tribunal Supremo” y defendió la necesidad de “dejar que los tribunales trabajen”.








